Annuska Angulo y Miriam Mabel Martínez publican el libro ‘El mensaje está en el tejido’
Las escritoras presentan un libro que recorre la historia y los usos de esta práctica en nuestra sociedad

CIUDAD DE MÉXICO.
Tejer no volverá a ser una actividad relegada a las mujeres de mayor edad, a esas abuelitas que tomaban las agujas para hacer un suéter o un par de calcetines. Tejer es una actividad de nuestro tiempo que hoy está asociada a la destreza, la inteligencia, la comprensión de las matemáticas y el arte. Así lo afirman las escritoras y editoras Annuska Angulo y Miriam Mabel Martínez, quienes publican el libro El mensaje está en el tejido, una investigación que recorre la historia y los usos del tejido en nuestra sociedad.
El volumen, que será presentado hoy en la Cafebrería El Péndulo, publicado por la editorial Futura con el apoyo del Fonca, es una investigación minuciosa que ilustra la historia y la actualidad de una actividad humana fundamental: el tejido, la cual ha sido relegada al ámbito doméstico y femenino.
La investigación, que incluye un prólogo de Mónica Nepote, aborda los aspectos más diversos en torno al tejido, desde la rebeldía de tejer, la sociología del punto, hasta la gestación de una geografía del tejido, la evolución del nudo, la química del estambre, así como el arte, diseño y activismo.
Así, el libro bordea desde el acto de tejer como un hecho de comunicación, como una forma de expresión y de relacionarse, dar abrigo, de entretenerse, hacer comunidad y poner en acción las neuronas, afirman.
Por eso las autoras exploran las posibilidades del nudo hasta que se convierte en una pieza de arte, una prenda, un regalo, una escritura, un oficio, una figura del yoga, un acto de sobrevivencia, una necesidad de arroparse, y muestran el tejido como una acción individual, que desemboca en una manera de entender el mundo.
“Al principio de esta investigación nos dimos cuenta que fuera de México hay muchos libros sobre la historia, el activismo y el arte del tejido. En México esto llegó un poco más tarde, pero prevalece el prejuicio sobre quienes tejen: sólo las abuelitas y las mujeres”, reconoce Martínez.
“Lo cierto es que tejer te hace más listo, más inteligente, te ayuda a coordinar y aprender matemáticas, pero sobre todo, tejer comparte la misma raíz latina que la palabra texto”, tercia Angulo.
Y aunque reconocen que el tejido es muy antiguo, afirman que ellas no exploran el tejido en el telar, sino la técnica más contemporánea que implica tejer con agujas. “El tejido en telar es muy antiguo, pero no resulta así con el tejido con agujas, cuya característica se sostiene en la premisa de construir una tela con un solo hilo”.
Otra de las características de este libro es que diferencia claramente entre la historia del tejido y el macramé. “Hay muchas técnicas que se han confundido con el tejido de agujas, pero son más parecidas al macramé o de nudos. Sin embargo, el tejido con agujas es algo que se originó en algún lugar del Medio Oriente, aproximadamente en el siglo VI o VII”, asegura Angulo.

EL EDITOR RECOMIENDA



