Sueño reparador y alimentación saludable son fundamentales para el regreso a clases

Dormir bien, comer sano y hacer ejercicio son claves para que los niños enfrenten el regreso a clases con energía y menos estrés.

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Regreso a clases

Un buen descanso, resultado de un sueño reparador y una alimentación nutritiva - que sea del agrado de los niños-, son claves para el regreso a clases.

Sumado a lo anterior, especialistas recomiendan inculcar la práctica de ejercicio o de alguna actividad recreativa, a través de la cual, se pueda manejar el estrés que podría implicar un nuevo ciclo escolar.

La nutrióloga Esther Schiffman, señaló a Excélsior que una planeación semanal donde participen los niños y se tomen en cuenta sus gustos, es lo recomendable para lograr un lunch nutritivo y agradable.

¿Qué debe incluir el refrigerio?

Alimentos saludables y que brinden la energía que los niños requieren para un buen rendimiento escolar.

Una ración de proteína animal o vegetal, ya sea jamón, atún, queso o frijoles. Verduras, frutas y cereales. Para hidratarse, agua simple o preparada en casa con poca azúcar.

“Es importante realizar una planeación semanal, que incluya un menú, en cuya elaboración participen los niños para que ellos conozcan los distintos grupos de alimentos y decidan lo que quieren comer en la escuela.

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nilña comiendo

“Tenemos que ir con nuestros hijos a las compras, que los llevemos al mercado para que elijan sus alimentos eso sería lo primero y cada fin de semana hacer el menú semanal. Porque un lunch tiene que tener de los tres grupos de alimentos, algo de cereales, algo de proteínas y algo de grasas buenas. Siempre tiene que tener fruta y verdura. Y al participar los niños -que incluso pueden cocinar con nosotros-, pueden elegir alimentos que les gusten y que les nutran”, detalló.

Cabe señalar que desde el pasado mes de marzo, la Secretaría de Educación Pública (SEP) prohibió la venta de comida chatarra en las escuelas primarias del país, por lo cual, a los padres de familia se les sugiere que el lunch escolar se apegue a una alimentación nutritiva.

Al respecto, la nutrióloga Esther Schiffman, señaló que una alimentación saludable, se debe lograr sin presionar a los niños, enseñándoles que el consumo de dulces, refrescos, frituras, pan y galletas se debe reducir al mínimo porque perjudican su salud.

“La recomendación para todos los papás es que todos los mensajes que den a sus hijos, tomen como referencia la salud, es decir, que la justificación no sea el sobrepeso o la obesidad. No tiene nada que ver con que si estás gordito o flaquito.

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“Además, los padres podemos aprender a negociar con nuestros hijos. Les podemos decir, hoy te puedes comer estos dulces que te gustan, pero solo una o dos veces a la semana hasta que vayamos reduciendo su consumo.”, explicó Esther Schiffman.

Descanso y recreación

Para lograr un buen rendimiento escolar es necesario sumar a una sana alimentación, un descanso adecuado, el cual, también contribuye al desarrollo de los niños y de los adolescentes, señaló a Excélsior, Isabel Martínez del Río Requejo, doctora y nutrióloga.

Añadió que dormir bien, mejora el estado de ánimo, ayuda a regular las emociones y reduce la irritabilidad.

“Dependiendo de su edad, los niños y los adolescentes necesitan dormir entre 8 y 10 horas para poder reponerse de las actividades del día. Un sueño reparador permite que el cerebro procese y retenga información de mejor manera. Durante el sueño se liberan hormonas de crecimiento y se consolidan los conocimientos adquiridos durante el día”, detalló.

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niño durmiendo

A un buen descanso, se le debe agregar una correcta hidratación con agua natural, evitando refrescos y bebidas azucaradas.

“La deshidratación causa fatiga, dolores de cabeza y disminución de la capacidad de concentración", indicó la doctora Isabel Martínez del Río Requejo.

Agregó que en muchos casos el regreso a clases puede ocasionar estrés en los niños, por lo cual, es recomendable fomentar el orden, la actividad física y un espacio para la creatividad y los juegos.

“Hay que enseñarle al niño a que tenga un orden para que disminuya el estrés, tener un tiempo para juegos, un tiempo de creatividad, un tiempo de tareas, pero siempre con balance.

“También debemos considerar la actividad física, que también debe incluir juegos o ejercicios estructurados. Un niño debe hacer ejercicio diario porque le va a dar mayor concentración y un cuerpo fuerte y saludable”, señaló Martínez del Río Requejo.

PJG