¿Por qué el dolor puede impedirte disfrutar el presente? La tanatóloga Gaby Pérez Islas lo explica
La tanatóloga Gaby Pérez Islas, reflexionó sobre el duelo y explicó por qué es importante aprender a soltar el dolor y valorar a las personas que aún forman parte de nuestra vida antes de que sea demasiado tarde

La tanatóloga Gaby Pérez Islas, compartió una profunda reflexión sobre el duelo y el momento en que una persona logra dejar atrás el sufrimiento por la pérdida de un ser querido. Durante una conversación en el pódcast de Marco Antonio Regil, la especialista habló sobre la importancia de aceptar el dolor, asumir la responsabilidad de la propia recuperación y valorar a quienes aún forman parte de nuestra vida.

¿Qué tiene que pasar para que una persona decida soltar el dolor?
Durante la entrevista, Marco Antonio Regil preguntó a Gaby Pérez Islas qué debe ocurrir para que alguien pueda dejar de aferrarse al sufrimiento.
La tanatóloga explicó que, desde su experiencia, solo existen dos escenarios: cuando la persona está lista para avanzar o cuando ya está cansada de vivir atrapada en el dolor.
Señaló que llega un momento en el que el duelo deja de ser un proceso de sanación y se convierte en un estado permanente de tristeza, aislamiento y lamento. Es entonces cuando muchas personas deciden buscar herramientas para transformar su realidad, ya sea a través de libros, pódcast, terapia o contenidos especializados.

¿Por qué algunas personas permanecen atrapadas en el duelo?
Gaby Pérez Islas utilizó una metáfora para explicar que, en ocasiones, las personas no logran avanzar porque continúan aferradas a aquello que ya terminó.
"Hay pájaros que no vuelan hasta que no les cortas la rama", expresó al explicar que el entorno también puede influir en el proceso de recuperación. Por ello, destacó la importancia de que familiares y amigos eviten reforzar conductas que prolonguen el sufrimiento y, en cambio, ayuden a la persona que sufre la pérdida, a recuperar la responsabilidad sobre su propia vida.

La tanatóloga, motiva a no permanecer demasiado tiempo mirando hacia el pasado, pues hacerlo puede impedir reconocer a quienes hoy siguen acompañándonos.
"Las presencias de hoy son las ausencias de mañana", expresó, recordando que todas las personas son pasajeras y que el tiempo compartido con quienes amamos también tiene un límite.
Finalmente, hizo un llamado a levantar la mirada y valorar el presente, ya que quedarse únicamente contemplando una pérdida, puede hacer que se escapen los momentos que todavía pueden vivirse junto a quienes siguen aquí.