1. El costo del estilo. El senador Gerardo Fernández Noroña sostiene que llamar “fascista” a la alcaldesa de Uruapan, Grecia Quiroz, fue una crítica política y no violencia de género. No obstante, esa percepción no la comparte ni la clase política ni la sociedad y menos el Tribunal Electoral de Michoacán, que opinó lo contrario y ordenó un disculpa pública, capacitación y su inscripción temporal en el registro de personas sancionadas. Fernández denuncia persecución e impugnará el fallo, pero el caso exhibe un problema mayor, el señor elige confrontación permanente. Le ordenaron disculparse públicamente con Grecia Quiroz. Pagamos por ver.
2. Cuentas que no cuadran. La Auditoría Superior de la Federación, a cargo de Aureliano Hernández, volvió a recordar que la improvisación cuesta. El gobierno de Víctor Castro en Baja California Sur reporta austeridad, pero la ASF documentó retrasos en la entrega de recursos, descuentos aplicados a fondos que la ley no permite y fallas en transparencia. Aunque varias observaciones fueron solventadas, eso ocurrió después de la intervención del órgano fiscalizador, no por iniciativa propia. Gobernar no consiste en corregir cuando llega el auditor, sino en cumplir desde el primer día. La rendición de cuentas no admite fallas. Existe o no existe.
3. Emboscada. Marina del Pilar Ávila respondió con firmeza a una acusación que exige pruebas, no montajes. La gobernadora de Baja California sostiene que los audios fueron editados y que la reunión fue una trampa tendida por el exgobernador Jaime Bonilla, quien habría utilizado supuestos agentes estadunidenses para fabricar un escándalo con fines políticos. Si así ocurrió, el problema no es la conversación, sino el método. La política no puede convertirse en una fábrica de emboscadas para destruir adversarios. Bonilla tendrá que demostrar que sus señalamientos descansan en hechos. La credibilidad no se construye con filtraciones, sino con pruebas.
4. Neutralidad. México envió una señal diplomática clara. Claudia Sheinbaum respaldó el protocolo de neutralidad permanente del Canal de Panamá junto con el presidente José Raúl Mulino, en un momento en que Donald Trump insiste en cuestionar el estatus de esa vía estratégica. El respaldo mexicano no es un gesto menor: reafirma el respeto al derecho internacional, la soberanía panameña y la estabilidad del comercio global. Más allá de la relación bilateral, la reunión mostró que, frente a presiones externas, la diplomacia también se ejerce con posiciones firmes y alianzas regionales, sin estridencias, pero con un propuesta inequívoca.
5. Por un Michoacán terso. En la disputa entre el bloque de Alfredo Ramírez Bedolla y el de Raúl Morón por la coordinación de la 4T, parece que “todo marcha de acuerdo al plan”, según Morón. En horas de la mañana se lo vio salir de Palacio Nacional con una sonrisa. Fuentes cercanas al senador con licencia señalan que, en diálogo con la presidenta Claudia Sheinbaum, Morón se comprometió a llevar una transición tersa con el grupo que encabeza Ramírez Bedolla. Mientras tanto, las y los aspirantes del grupo del gobernador saliente ya alistan sus estrategias de repliegue. A poco tiempo de que se levante la encuesta, los resultados parecen cantados. Michoacán tiene coordinador.
