El Niño en México, ¿cuáles son sus evoluciones extremas proyectadas en 2026?
Los términos de ‘Niño Godzilla’ y ‘Súper Niño’ han resonado en los últimos días por la ‘amenaza’ a México del fenómeno climático de ‘El Niño’.

El fenómeno de El Niño es algo que mantiene en alerta a especialistas y autoridades meteorológicas en México, debido a la proyección de sus evoluciones extremas que podrían afectar al país en este 2026.
Los términos de ‘Niño Godzilla’ y ‘Súper Niño’ han resonado en los últimos días por la ‘amenaza’ a México de este fenómeno climático y, más que darle una lectura a estos ‘apodos’ como alarmistas, es algo que en realidad existe y que todo mundo debería saber para tomar previsiones sobre lo que se viene.
El Niño y sus evoluciones extremas: ‘Niño Godzilla’ y ‘Súper Niño’

De acuerdo con el artículo de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) titulado ‘La formación de El Niño y sus versiones extremas: el temido “Niño Godzilla”’, este fenómeno es mucho más que una anomalía pasajera.
Las versiones extremas de este fenómeno es clave para anticipar sus impactos en los ecosistemas y en la vida humana, afirma la doctora María Luisa Machain Castillo, investigadora del Instituto de Ciencias del Mar y Limnología de la UNAM.
Según lo explicado, en años recientes es cuando surgieron los términos de “Niño Godzilla” o “Super Niño” y esto tiene que ver con las proyecciones recientes que apuntan a que en 2026 se mantienen condiciones que podrían favorecer el desarrollo de un nuevo evento de El Niño de gran magnitud.
No obstante, es importante dejar en claro que especialistas en ciencias de la atmósfera advierten que aún existe incertidumbre sobre su evolución y que, por ahora, no es posible anticipar si alcanzará una intensidad extrema.
Estudios previos y monitoreo
En México ha generado alarma la evolución de El Niño debido a los estudios previos que hay. La UNAM resalta que, durante el evento extremo de El Niño de 2015–2016, conocido como “Niño Godzilla”, las temperaturas superficiales del océano alcanzaron valores excepcionalmente altos.
Además, la doctora Machain y su equipo realizaron estudios en la zona de Mazatlán, donde instalaron trampas de sedimento desde 2015 y han mantenido el monitoreo hasta la actualidad. Sus observaciones muestran que, durante los años de El Niño extremo, la productividad biológica disminuyó de manera notable.
Se registraron cambios importantes en las comunidades de microorganismos: algunas especies redujeron su abundancia, mientras que otras, asociadas a aguas más cálidas, se volvieron temporalmente dominantes.
Impacto por el fenómeno climático

El artículo de la máxima casa de estudios señala que el fenómeno de El Niño no solo puede generar más lluvia, sino además la redistribuye.
Por eso vemos inundaciones en algunas regiones y sequías en otras donde comúnmente no se presentaban”.
Durante El Niño, las zonas donde el aire cálido y húmedo asciende y donde normalmente se forman nubes y tormentas, se desplazan desde el Pacífico occidental hacia el centro y el este del océano.
Como consecuencia, regiones que habitualmente reciben abundantes precipitaciones, pueden experimentar sequías severas, mientras que en la costa occidental de América del Sur se presentan lluvias intensas e inundaciones.
De hecho, destacan el ejemplo de lo ocurrido con el Huracán Otis en Acapulco:
Se intensificó de manera extraordinariamente rápida antes de tocar tierra. Aunque no puede atribuirse directamente a El Niño, ilustra cómo el calor oceánico puede potenciar fenómenos extremos”.
¿Cuándo llegará El Niño a México en 2026?
Según las proyecciones oficiales del Servicio Meteorológico Nacional, estas son las etapas previstas para 2026:
- Mayo a julio: inicio del fenómeno. Existe un 61 por ciento de probabilidad de que “El Niño” se establezca oficialmente.
- Agosto a octubre: fortalecimiento. La probabilidad de presencia del fenómeno aumentará hasta 90 por ciento. En esta etapa podría evolucionar de intensidad moderada a fuerte.
- Noviembre de 2026 a enero de 2027: fase crítica. Este sería el periodo más importante del fenómeno. Los pronósticos indican que la anomalía de temperatura podría superar los 2 grados Celsius, condición que técnicamente clasifica al evento como un “Niño muy fuerte”.