¿Pueden demandarte si tu perro muerde a alguien en la calle? Esto dice la ley
Descubre qué dice la ley en México si tu perro muerde a alguien o a otro perro: pasos legales, multas y denuncias a las que te enfrentas.

Tener un perro es sinónimo de cariño, paseos y travesuras adorables, pero como dueño responsable, también puedes enfrentarte a una situación a considerar: ¿me pueden demandar si mi perro muerde a una persona o perro?
¿Puedo ir a la cárcel? ¿Me multan? ¿Me demandan? Existen bases jurídicas reales en México para determinar lo que puede pasar en caso de que te enfrentes a este problema con tu lomito.
Más allá del susto y la confusión, responder adecuadamente a una mordedura es clave. Primero, porque involucra la salud de alguien más, y segundo, porque la ley mexicana ya contempla sanciones para dueños descuidados.
Especialmente en zonas urbanas como la CDMX, las regulaciones de convivencia y tenencia responsable son estrictas y aplican multas severas.
Hay procedimientos legales a los que puedes enfrentarte si tu perro muerde, qué diferencia hay si fue persona u otro perro la víctima y qué se debe hacer para resolver la situación con justicia y sin dramas innecesarios.

¿Me pueden demandar si mi perro muerde a una persona?
En México, el dueño del perro es, por defecto, el principal responsable de las consecuencias de una mordedura, ya sea a una persona o a otra mascota. Según el Derecho Civil mexicano, incluso si tu perro nunca había sido agresivo, eres responsable de los daños causados por tu mascota, salvo algunas condiciones muy específicas.
Por ejemplo, si la persona estaba dentro de tu propiedad sin provocación, o sucedió dentro de un espacio visible con letrero tipo “Cuidado con el perro“, podrías estar libre de responsabilidad. Pero casos como estos son excepciones poco comunes.
La corte federal ya ha determinado que si un perro muerde fatalmente a alguien y esto ocurrió porque el dueño sabía del peligro (por ejemplo, se asomaba por un zaguán sin control), puede configurarse un “homicidio culposo por omisión”.

Mi perro mordió a una persona: multas y denuncias
Como dueño de la mascota, tu responsabilidad es civil, lo que significa que tendrás que pagar por las lesiones o daños causados por tu perro a la persona afectada. Es decir, puedes enfrentarte a un procedimiento legal en el Ministerio Público.
En el caso de CDMX, la Ley de Cultura Cívica considera sanciones, multas, reparación de daño moral y gastos médicos para la persona agredida por tu perro. La multa va de 11 a 40 Unidades de Medida y Actualización (UMA), es decir, entre 1,244 y 4,425 pesos.
Si tu perro también venía sin correa, eso implica otra multa de hasta 4,425 pesos, ya que para el paseo en la calle, tu lomito debe siempre venir con correa, pues es obligatorio.
Además de lo anterior, la persona afectada puede demandar para que cubras los gastos médicos y el daño moral (dolor o sufrimiento) si las lesiones tardan menos de 15 días en sanar; al ser un proceso civil, se realiza una conciliación entre víctima y dueño del perro.
Si hay voluntad de indemnizar —ya sea gastos médicos o compensación por daño moral— se puede evitar llegar a juicio.
La Ley también puede imponer arresto de 20 a 36 horas o trabajo comunitario de 10 a 18 horas. Y, en algunos casos graves, puede haber la orden de sacrificar al animal.

¿Me pueden demandar si mi perro muerde a otro perro?
Cuando un perro muerde a otro, también puedes ser considerado responsable como dueño del atacante. Aunque aquí no se trate de responsabilidad civil humana, hay aspectos legales similares.
Si el otro dueño sufre daños (médicos, veterinarios), puede reclamar compensación. En el caso de demandar a nombre del perro, esto no procede por tratarse de materia civil; sin embargo, si tu perro fue víctima de la mordedura de otro, puedes buscar asesoría jurídica para saber el procedimiento que puedes realizar en representación de tu mascota.
También se recomienda proteger a tu perro o gato con seguros especiales, como el de Mi mascota GNP, en donde se brindan coberturas por gastos médicos, robos y respaldo por daños a terceros.
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