¿Se deben lavar los huevos antes de usarlos? Nunca sabes por dónde pasaron
Si viste el video de la mujer que se hizo una limpia con un huevo del supermercado, te decimos si debes lavarlos después de comprarlos.

¿Recuerdas en la pandemia, cuando limpiábamos todo lo que llegaba del súper? Desde entonces, está la duda sobre el manejo de los productos para evitar enfermedades. Sabemos que, frutas y verduras se lavan, pero, ¿qué tal otros alimentos, como los huevos?
Todos hemos escuchado alguna vez sobre la salmonella y su asociación con los huevos. Esta bacteria, que causa infecciones intestinales, puede estar en la cáscara e incluso dentro del huevo. Esto pasa cuando la gallina está infectada y, al formarse el huevo, la bacteria queda en el interior.
Aquí comenzamos a dudar sobre si debemos lavar los huevos, pues, aunque tengan una cáscara que los protege, no es tan gruesa como imaginamos. A esto se suman otros tipos de contaminación, como el polvo, plumas, excremento y la manipulación humana.
Recientemente, se viralizó el video de una mujer en el Estado de México, quien tomó un huevo de un popular supermercado y lo restregó por diversas partes de su cuerpo, incluyendo la zona íntima, supuestamente haciéndose una limpia.
El problema vino cuando volvió a introducir el huevo en el cartón, dejándolo en el estante en espera de que alguien lo comprara. Más allá de si crees o no en las limpias y energías, nadie quiere comer un huevo que estuvo en contacto con el cuerpo de otra persona.
Entonces, ¿deberíamos lavar los huevos después de comprarlos? Si tu primera respuesta es un rotundo sí, ojo. La situación no es tan sencilla como parece.
Lavar los huevos antes de cocinarlos: ¿sí o no?
Aunque el instinto puede decirnos que lavar los huevos eliminará las bacterias y suciedad, los expertos dicen todo lo contrario. En realidad, el lavado en casa puede favorecer que las bacterias de la cáscara entren al interior, pues el cascarón es poroso.
Esta es la recomendación del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos. De hecho, en general, los productores de huevo lavan y desinfectan el producto antes de empaquetarlo y llevarlo a los puntos de venta.
Sin embargo, lo hacen a través de protocolos estrictamente regulados para evitar dañar la cutícula protectora natural del huevo. Los huevos frescos que se compran en granjas o pequeños productores, no suelen llevar este proceso.
Pero eso no significa que deban lavarse. En todo caso, la limpieza debe ser en seco para retirar la suciedad visible, como plumas o residuos de excremento. La forma correcta es usar una toalla de papel limpia o un cepillo suave, sin mojarlo.
Si el huevo está muy sucio o tiene la cáscara rota, es mejor descartarlo, pues estas grietas aumentan el riesgo de que las bacterias hayan ingresado al interior.
Eso sí, lo que nunca debes hacer para “limpiar” los huevos, es lavarlos con agua fría y, mucho menos, dejarlos en remojo.
En caso de insistir en lavar el huevo, debe ser exclusivamente instantes antes de utilizarlo, con agua a temperatura ambiente y solo enjuagado, es decir, rápidamente y secándolo de inmediato. Jamás laves los huevos para después almacenarlos.

¿Cómo reducir el riesgo de salmonella al cocinar huevos?
Si no podemos lavar los huevos, pero estos son uno de los alimentos que pueden transmitir la salmonella, entonces, ¿cómo reducimos el riesgo? La clave está en un manejo, cocción y almacenamiento adecuados.
- Si el huevo tiene suciedad visible, retírala con una toalla de papel. Si deseas enjuagarlo, hazlo segundos antes de usarlo y sécalo inmediatamente.
- Lávate siempre las manos después de manipular huevos crudos. Hazlo con agua y jabón durante al menos 20 segundos después de tocar huevos crudos.
- Lava los utensilios, tablas y superficies que hayan tenido contacto con el huevo crudo. Y no uses los mismos para otros alimentos. Como tip extra: mantén el huevo crudo lejos de alimentos listos para comer.
- Cocina bien los huevos. La cocción adecuada es la forma más efectiva de eliminar la salmonella. La recomendación ese evitar los huevos crudos, tibios e incluso estrellados con yema líquida. Prefiere las preparaciones con la clara y yema firmes.
- En el caso de huevos al horno, quiches y tortillas gruesas, deben estar bien cuajados y calientes al centro.
- Usa huevos pasteurizados para recetas que usen huevo crudo, como mayonesa, aderezos, salsas, mousse, tiramisú. Esto es especialmente importante si las comerán niños pequeños, adultos mayores, mujeres embarazadas o personas con sistema inmunológico debilitado.
- Desecha los huevos rotos o con mal olor.
- Mantén los huevos refrigerados, en la parte interior, no en la puerta del refrigerador. El frío frena la multiplicación de la salmonella.
Como puedes ver, según la recomendación de los expertos, no se deben lavarlos huevos después de comprarlos ni antes de usarlos. De hacerlo, es importante seguir las recomendaciones para evitar que salga contraproducente.
EL EDITOR RECOMIENDA



