¡No corras a tu michi! Así puedes vivir con él si tienes alergia a los gatos
Si tu michi te hace estornudar, no tienes que alejarlo de ti. Hay varas formas de vivir con tu compañero mientras cuidas de tu salud

Las mascotas son cada vez más parte de la familia, la alergia a los gatos se presenta como un dilema desafiante para millones de personas.
Pero la alergia a los gatos puede arruinar la felicidad de tenerlos en casa. Se estima que entre el 30 y el 40% de la población mundial sufre de algún trastorno alérgico. De aquellos con alergias, se calcula que entre el 15 y el 30% reaccionan a gatos o perros, siendo las alergias felinas el doble de frecuentes que las caninas, de acuerdo con The Ohio State University.
Este escenario plantea una pregunta crucial: ¿es posible mantener a un michi en casa cuando se tiene una alergia? La buena noticia es que, debido a los avances en la investigación, es posible permanecer junto a los compañeros gatunos.
¿Qué causa la alergia a los gatos?
Contrario a la creencia popular, la alergia a los gatos no es causada por el pelo del animal en sí, sino por proteínas diminutas, incluso microscópicas, que se encuentran en la caspa (pequeñas escamas de piel), la saliva, la orina y la sangre de los gatos, como explican los National Institute of Environmental Health Sciences (NIEHS).

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Estas partículas se adhieren al pelaje y la piel del gato durante el acicalamiento y se liberan al ambiente cuando el animal muda o se frota contra superficies.
De los ocho alérgenos de gato reconocidos por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Unión Internacional de Sociedades Inmunológicas (IUIS), la proteína Fel d 1 es, con mucho, el alérgeno principal y más potente, de acuerdo con un estudio publicado en Journal of Feline Medicine and Surgery.
Aproximadamente el 90 y 96% de las personas alérgicas a los gatos están sensibilizadas a Fel d 1, y esta proteína es responsable del 60 y 90% de la reactividad alérgica total en los individuos afectados.
Las principales fuentes de Fel d 1 son las glándulas salivales y sebáceas del gato, aunque también se encuentra en menor medida en las secreciones de las glándulas lagrimales y anales, y en la orina.
Una de las características más desafiantes de Fel d 1 es su capacidad para dispersarse ampliamente. Se transporta fácilmente en partículas pequeñas (hasta el 60% en partículas de menos de 5 micras de diámetro), lo que le permite permanecer en el aire durante períodos prolongados, incluso días, con mínima alteración del aire.
Su naturaleza "pegajosa" facilita que se transfiera a la ropa, el cabello humano y, por ende, a entornos fuera del hogar con gatos, convirtiéndolo en un alérgeno.

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Además, se ha observado que los gatos machos producen mayores cantidades de Fel d 1 que los machos castrados o las hembras, lo que sugiere una influencia de la testosterona.
Es importante desmentir el mito de los gatos "hipoalergénicos": todos los gatos producen alérgenos, aunque algunos puedan generar más o menos que otros.
¿Cómo vivir con tu gato si eres alérgico?
Para la mayoría de las personas, vivir con un gato a pesar de tener alergia es posible mediante una combinación de estrategias de reducción de la exposición y tratamiento de los síntomas.
La clave es la reducción de la exposición a los alérgenos, aunque la evitación completa rara vez es factible o deseable dada la fuerte conexión humana-animal. El objetivo es reducir la carga total hasta el punto en el que se desencadenan los síntomas.
Las medidas más efectivas suelen ser una combinación de varios hábitos de limpieza tanto en las personas como en los gatos:
- Dejar al gato afuera de las habitaciones: evitar que entre el dormitorio de la persona alérgica podría cambiar el panorama. Las habitaciones de los niños también deben considerarse dormitorios, de acuerdo con un estudio publicado en Springer Nature.
- Evitar alfombras: pueden albergar hasta 13 veces más alérgenos. Se debe usar fundas de tela anti-alérgenos para colchones y almohadas. Además, se debe aspirar regularmente (al menos una vez a la semana).
- Lavar las manos inmediatamente después de tocar al gato y cámbiese la ropa después de jugar con su mascota para eliminar los alérgenos. Evite el contacto con la caja de arena.
- Bañar al gato semanalmente puede ayudar a reducir la caspa y la cantidad de Fel d 1, aunque este efecto es a menudo de corta duración (los niveles de alérgenos pueden volver a la normalidad en 24 horas) y puede causar estrés al animal y dañar el vínculo.
- Cambiar el alimento del gato: una dieta felina suplementada con inmunoglobulinas IgY anti-Fel d 1, derivadas de huevos de gallina, neutraliza el Fel d 1 en la saliva y el pelo del gato después de su producción, pero antes de que afecte a los humanos, según el estudio de Frontiers.

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¿Qué hago si tengo un gato, pero no sabía que era alérgico?
Si tienes un gato y sospecha tienes alergia a él, o si ya cuentas con un diagnóstico, estas son las acciones clave que puedes seguir:
- Consulta a un profesional de la salud: un alergólogo puede confirmar la alergia a los gatos (a menudo mediante pruebas de punción cutánea o análisis de IgE sérica específica para Fel d 1) y discutir las opciones de tratamiento médico.
- Aleja a tu gato de tu cama: la reducción de alérgenos en el hogar es crucial. Esto incluye mantener al gato fuera del dormitorio, utilizar fundas anti-alérgenos en colchones y almohadas, reemplazar alfombras por suelos duros, y usar aspiradoras y purificadores de aire con filtros HEPA. La limpieza debe ser constante y utilizando métodos húmedos para atrapar los alérgenos, como se destaca en National Institute of Environmental Health Sciences.
- Lava tus manos: debe hacerse inmediatamente después de interactuar con su gato, especialmente antes de tocarse la cara. Cambiar tu ropa regularmente, especialmente después de períodos de contacto cercano con el gato, también puede minimizar la propagación de alérgenos a otras áreas de su hogar y a otros lugares.
La alergia a los gatos, aunque molesta y, en ocasiones, grave, ya no tiene por qué significar la separación de un miembro querido de la familia.
Los avances en la comprensión de los alérgenos y el desarrollo de nuevas estrategias de manejo, desde las rigurosas medidas de control ambiental hasta las innovadoras soluciones para los gatos, ofrecen un abanico de posibilidades que antes no existían.
Es importante que las personas alérgicas busquen el consejo de profesionales de la salud y veterinarios para implementar un plan integral y personalizado
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