¿Nacer en la Luna? La ciencia detrás de un nacimiento lunar
¿Es posible nacer en la Luna? Descubre lo que dice la ciencia y cómo se llamarían los nacidos allí.

Desde que el ser humano aterrizó por primera vez sobre la superficie lunar en 1969, la idea de vivir más allá de la Tierra ha capturado la imaginación colectiva. Con el resurgimiento de los programas espaciales y los proyectos de establecer presencia humana permanente, la pregunta pasa de la ficción a la ciencia: ¿podría alguien nacer en la Luna algún día?
La Luna, el satélite natural más cercano a nuestro planeta, ha sido protagonista de innumerables obras de ciencia ficción y sueños de exploración.
Pero la posibilidad de que algún día exista una comunidad humana en la Luna no es una idea meramente fantástica. La colonización lunar ha estado presente en la imaginación científica durante siglos y ahora, con tecnologías cada vez más sofisticadas, es tema serio de investigación y planificación.
De acuerdo con el Institue of Physics, se estudia cómo crear hábitats autosuficientes que permitan a las personas vivir allí por períodos prolongados.
Aunque la ciencia todavía no logra cumplir con todos los requerimientos (principalmente, el de poder respirar), sí existe la pregunta de no solo si alguien podría residir en dicho satélite, sino cómo sería el proceso —biológicamente, técnicamente, éticamente— de que una persona naciera en la Luna, y qué nombre adquiriría cultural o formalmente la primera generación de habitantes que vieran la luz fuera de la Tierra.

¿Es posible que alguien nazca en la Luna?
Hoy por hoy, no ha nacido nadie en la Luna ni existe un caso real de nacimiento humano fuera de la Tierra. Las misiones espaciales tripuladas han llevado astronautas, pero ninguna ha establecido una colonia desde la cual alguien haya llegado a término de embarazo.
Sin embargo, con los planes de construir bases humanas permanentes en el satélite, la idea de que un bebé pudiera nacer allí ha despertado interés científico.
Los científicos consideran que nacer en la Luna sería técnicamente posible en futuras colonias humanas, siempre y cuando se desarrollen hábitats que protejan a la madre y al bebé de las condiciones extremas del entorno lunar.

¿Cómo sería un nacimiento en la Luna?
Se piensa que los nacimientos en la Luna tendrían que ocurrir en entornos cerrados y controlados —como módulos habitacionales con atmósfera artificial, protección contra radiación y sistemas de soporte vital avanzados— porque la superficie lunar no es habitable sin tecnología especializada, de acuerdo con la ginecóloga del espacio Varsha Jain.
Sin embargo, la experiencia de embarazo y parto en entornos de gravedad reducida es un área que aún se estudia en profundidad. Para empezar, la densidad ósea de la madre puede disminuir, lo que podría complicar el embarazo y el trabajo de parto.
El crecimiento del feto podría ser más lento o atípico debido a la ausencia de estímulos gravitatorios similares a los de la Tierra. Ante estas complicaciones físicas, algunos expertos consideran que las cesáreas podrían volverse la opción más segura para dar a luz en una colonia lunar, al menos en las etapas iniciales de asentamiento.
¿Cómo se llamarían los nacidos en la Luna?
Si llegara a darse un nacimiento humano en la Luna alguna vez, no existe todavía un término oficial establecido para referirse a esas personas, principalmente porque no ha ocurrido.
Pero algunos términos imaginarios y sugeridos por futuristas, escritores y entusiastas espaciales incluyen “lunarense” o “lunariano/a”; al igual que “selenita”, tomado del prefijo “Selene”, que en la mitología griega representa a la Luna.

¿Cómo serían los humanos nacidos en la Luna?
Si imaginamos un escenario donde un niño llega a la vida en una base lunar, sin una presencia terrestre constante, la evolución biológica a largo plazo podría trazar un camino distinto.
Por ejemplo, debido a la baja gravedad lunar, los huesos y músculos de quienes nacieran allí podrían desarrollarse con menor densidad ósea y menos masa muscular que los humanos nacidos en la Tierra, algo observado en astronautas que pasan largos períodos en microgravedad y que pierden densidad ósea por falta de carga gravitacional constante.
Además, la exposición a la radiación cósmica sería un factor determinante. La Luna carece de atmósfera significativa y de un campo magnético como el terrestre, por lo que tendrían que vivir bajo protecciones artificiales contra radiación constante para minimizar riesgos de cáncer y otros efectos biológicos nocivos.
Este entorno controlado y artificial podría influir no solo en aspectos físicos, sino también en la forma en que el cuerpo desarrolla sistemas inmunitarios y respuestas a patógenos, porque la exposición natural a microorganismos sería muy diferente de la de la Tierra.
La idea de que un niño pueda nacer en la Luna aún pertenece al terreno de lo hipotético, pero no es ciencia ficción imposible: con avances en colonización lunar y hábitats humanos, podría ser una realidad futura.
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