5 plantas para reemplazar el pasto y mantener tu jardín verde
Descubre 5 plantas para reemplazar el pasto y mantener un jardín verde, además de los factores que debes considerar antes de retirarlo.

Tener un jardín verde no significa necesariamente conservar una superficie cubierta de pasto. Existen plantas que crecen a poca altura y se extienden sobre el terreno, conocidas como cubresuelos, que pueden convertirse en una alternativa para quienes desean reducir algunas labores de mantenimiento y dar mayor diversidad al espacio.
La elección, sin embargo, no debe hacerse solo por apariencia. Antes de retirar el césped conviene considerar cuánta luz recibe el jardín, qué tipo de suelo tiene, cuánta agua puede recibir y cuánto tránsito soportará.

¿Por qué reemplazar el pasto por plantas cubresuelos?
El pasto suele ocupar grandes superficies y requiere cuidados periódicos como corte, riego y, según el tipo de césped, fertilización. Por esta razón, algunas personas optan por sustituir parte del jardín por plantas que cubran el suelo sin necesidad de mantener una superficie uniforme de pasto.
De acuerdo con especialistas de la Pennsylvania State University, los cubresuelos son una alternativa para transformar un área de césped en un espacio ornamental de menor mantenimiento. La institución recomienda seleccionar especies que se adapten a las condiciones específicas del lugar para que puedan desarrollarse con menos cuidados.
Otra ventaja es que un jardín con diferentes especies puede ofrecer más variedad que una superficie dominada por un solo tipo de planta. Las alternativas al césped tradicional incluyen cubresuelos, juncias, praderas y otras plantas que pueden disminuir algunas de las labores asociadas con el mantenimiento convencional.
Además, una mayor diversidad vegetal puede favorecer a polinizadores y otros organismos. Esto no significa que cualquier cubresuelo sea automáticamente mejor que el pasto. El beneficio depende de la especie y de las condiciones del terreno.

5 plantas para reemplazar el pasto y mantener el jardín verde
Las plantas cubresuelos crecen cerca de la superficie y pueden formar una cobertura densa. Este tipo de vegetación puede servir para cubrir el terreno y, una vez establecido, ayudar a reducir el espacio disponible para las malezas.
Entre las opciones que pueden considerarse se encuentran las siguientes:
1. Manzanilla de césped
La manzanilla de césped (Chamaemelum nobile 'Treneague') es una de las alternativas que la Royal Horticultural Society (RHS) recomienda para determinados espacios.
Esta planta puede alcanzar entre 5 y 10 centímetros de altura y extenderse alrededor de 45 centímetros. Prefiere el sol directo o una sombra ligera y funciona mejor en suelos ligeros. Los expertos desaconsejan su cultivo en terrenos arcillosos pesados.
Una de sus ventajas es que la variedad 'Treneague' no produce flores y no necesita cortes frecuentes. Sin embargo, no es una opción para zonas de tránsito intenso. La RHS recomienda mantener el paso al mínimo durante su primer año y señala que, incluso cuando está establecida, tolera solo tránsito peatonal ocasional.

2. Trébol blanco
El trébol blanco (Trifolium repens) puede formar una cobertura verde y tiene una característica adicional: sus raíces establecen una relación con microorganismos que permite incorporar nitrógeno al suelo.
Es una planta perenne rastrera y tolerante a diferentes tipos de suelo, aunque no es adecuada para terrenos muy ácidos o encharcados. También presenta tolerancia a la sequía y alcanza su mejor desarrollo con exposición solar completa. Sus flores aportan néctar para las abejas.
Penn State University incluye al trébol blanco entre las plantas que pueden integrarse a una superficie verde y destaca su aporte al suelo y su valor para los polinizadores.

3. Tomillo rastrero
El tomillo (Thymus spp.) es otra alternativa para espacios con buena exposición solar y suelo con drenaje.
Algunas especies y cultivares, como Thymus serpyllum, pueden formar una cubierta perenne de aproximadamente 5 centímetros de altura. Sus hojas son aromáticas y sus flores pueden beneficiar a los insectos polinizadores.
Esta opción resulta especialmente interesante para áreas donde se busca una superficie baja y ornamental. No obstante, requiere un suelo con buen drenaje y no debe confundirse con una planta adecuada para cualquier condición de humedad.

4. Juncias del género Carex
Las juncias o Carex pueden ser una alternativa para zonas donde el pasto tiene dificultades, sobre todo cuando existe sombra.
Penn State University recomienda especies como Carex pensylvanica, Carex plantaginea y Carex laxiculmis para áreas sombreadas. Estas plantas permiten conservar una apariencia vegetal sin recurrir necesariamente al césped tradicional.
La propia institución señala que algunas áreas de sombra representan un reto para el césped y que, cuando las condiciones no permiten un buen desarrollo, pueden utilizarse otras cubiertas vegetales.

5. Liriope rastrero
El liriope rastrero (Liriope spicata) aparece entre las alternativas al césped que Penn State University recomienda para determinados espacios.
La universidad destaca su tolerancia al sol y al calor, por lo que puede ser una opción para áreas donde se desea una cubierta vegetal diferente al pasto.
Como ocurre con cualquier especie, antes de plantarlo conviene verificar que las condiciones particulares del jardín sean compatibles con sus necesidades.
Estas plantas necesitan menos agua y mantenimiento que el césped
Uno de los principales motivos para considerar una alternativa al pasto es disminuir algunas tareas de mantenimiento. Sin embargo, afirmar que todas las plantas cubresuelos requieren menos agua sería incorrecto.
La Oregon State University Extension Service señala que existen alternativas de bajo consumo que pueden requerir menos agua y fertilizante que un césped convencional. En el caso de los llamados "eco-lawns", ciertas mezclas pueden mantenerse verdes durante periodos secos con menores necesidades de riego una vez que se establecen.
La misma institución advierte que la etapa inicial requiere atención. El riego resulta importante para que las semillas germinen y las plantas se establezcan, sobre todo durante su primer periodo de crecimiento.
El objetivo no debe ser encontrar una planta que nunca necesite agua, sino elegir una especie adecuada para las condiciones naturales del jardín. Una planta adaptada al lugar tendrá mayores posibilidades de desarrollarse con menos intervención.
También puede disminuir la frecuencia de algunas labores. La selección de especies perennes y cubresuelos adecuados puede reducir necesidades de poda, corte o fertilización. Por ello, es recomendable buscar plantas que requieran menos riego, poda y otras tareas cuando se desea crear un jardín de bajo mantenimiento.
Qué debes revisar antes de quitar el pasto de tu jardín?
Antes de arrancar el césped, conviene observar el espacio y responder algunas preguntas.
1. ¿Cuánto sol recibe?
Un jardín con sol directo no ofrece las mismas condiciones que uno ubicado debajo de árboles. La manzanilla de césped, por ejemplo, necesita sol directo o sombra ligera, mientras que algunas juncias pueden adaptarse mejor a espacios con sombra.
2. ¿Cómo es el suelo?
El tipo de suelo también determina qué plantas pueden desarrollarse. La manzanilla de césped prefiere suelos ligeros y la RHS desaconseja los terrenos arcillosos pesados. Además, un suelo con drenaje deficiente puede perjudicar a determinadas especies.
3. ¿Cuánta agua recibe el área?
Si el objetivo es disminuir el consumo de agua, la planta debe corresponder al régimen de riego disponible. No todas las alternativas al césped tienen las mismas necesidades hídricas. Incluso las especies tolerantes a la sequía pueden requerir agua durante su establecimiento.
4. ¿La gente caminará sobre ella?
Este punto suele pasar desapercibido. No todas las plantas cubresuelos soportan el mismo nivel de tránsito. Si el espacio necesita un acceso frecuente, la RHS propone colocar piedras o caminos para evitar que las plantas reciban pisadas constantes.
5. ¿Cuánto tiempo requiere para establecerse?
Cambiar el pasto por una cubierta vegetal no produce resultados inmediatos. Las nuevas plantas necesitan tiempo para extenderse y formar una cobertura suficiente. Durante ese periodo también será necesario controlar las malezas y proporcionar agua cuando las condiciones lo requieran.

¿Se puede tener un jardín verde sin pasto? Sí, pero no todas las plantas sirven
Tener un jardín verde sin una superficie tradicional de césped es posible. Las plantas cubresuelos, algunas juncias, el trébol, el tomillo rastrero y otras especies pueden ocupar parte del espacio y aportar una apariencia vegetal durante buena parte del año.
La clave está en no elegir una planta solo por su apariencia. La exposición solar, el tipo de suelo, el drenaje, el agua disponible y el tránsito deben determinar la selección.
La Oregon State University recomienda elegir plantas bien adaptadas al sitio cuando se busca un jardín de bajo mantenimiento. Esta decisión puede facilitar el cuidado posterior y aumentar las posibilidades de que la vegetación prospere.
También conviene recordar que sustituir el pasto no significa eliminar por completo los cuidados. Las nuevas plantas necesitan una etapa de establecimiento y después requieren atención de acuerdo con sus características.
En espacios donde el césped tiene dificultades, una cubierta vegetal bien seleccionada puede ofrecer una solución más acorde con las condiciones del jardín. Además, una mayor diversidad de especies puede convertir una superficie uniforme en un espacio con diferentes texturas, aromas y flores, con beneficios potenciales para polinizadores y otros organismos.
Antes de quitar todo el pasto, una alternativa práctica consiste en comenzar por una sección pequeña del jardín. Así será posible observar cómo responde la planta al sol, al suelo, al riego y al tránsito antes de ampliar la superficie.