Sin rastro de Gaby, supuesta dueña del auto que arrastró a un motociclista
En redes sociales difunden el nombre y domicilio en Nezahualcóyotl de la mujer de 43 años.

El nombre de “Gaby” comenzó a circular con fuerza en redes sociales como la presunta dueña y conductora del Honda City azul metálico, con placas E85-BPC, señalado por testigos y videos como el vehículo que arrolló y arrastró por más de dos kilómetros al motociclista Roberto Hernández, de 52 años, empleado de la empresa Lala, quien perdió la vida en la alcaldía Iztapalapa, en la Ciudad de México.
De acuerdo con el periodista especializado en temas de seguridad capitalina Carlos Jiménez (C4), la mujer de 43 años habría sido quien conducía el automóvil durante los hechos ocurridos la madrugada del 3 de enero. En sus publicaciones, el comunicador afirmó que la conductora “arrolló y arrastró hasta asesinar al repartidor Roberto”, y posteriormente huyó hacia el Estado de México.

Presunta huida y llamado a la ciudadanía
Carlos Jiménez señaló además que, tras el siniestro, la mujer abandonó su domicilio, por lo que solicitó el apoyo de la ciudadanía para su localización.
Si la ve, avise a la Secretaría de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México o a la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México”, publicó el periodista.
Usuarios en redes sociales no solo reforzaron la identificación del nombre, sino que también indicaron que la presunta responsable viviría en el municipio de Nezahualcóyotl, en el Estado de México, información que no ha sido confirmada oficialmente por las autoridades.

Localizan vehículo similar en Nezahualcóyotl
La indignación social creció aún más luego de que este lunes fuera localizado un Honda City azul metálico, sin placas y con la cajuela abierta, abandonado en Nezahualcóyotl. El vehículo es similar al que aparece en los videos del atropellamiento; sin embargo, las autoridades no han confirmado que se trate del automóvil con placas E85-BPC involucrado directamente en la muerte de Roberto Hernández.
Pese a ello, la zona donde apareció la unidad coincide con los rumbos señalados en documentos e imágenes difundidas por usuarios en redes sociales, quienes incluso compartieron fotografías de un presunto domicilio, lo que ha generado debate sobre los límites de la investigación digital ciudadana.
Atropellamiento que conmocionó a Iztapalapa
Los hechos ocurrieron sobre Periférico Oriente y Luis Méndez, donde un automóvil azul embistió al motociclista y, lejos de detenerse, continuó su marcha arrastrando el cuerpo hasta la colonia Constitución de 1917, según testimonios y grabaciones.
En los videos, captados por personas que viajaban en otro vehículo, se escuchan gritos de desesperación mientras alertan al 911 y proporcionan las placas del automóvil:
“¡No, sí lo va destrozando!”, “Está completamente deshecho”.
El cuerpo se liberó tras más de dos kilómetros
Fue al cruzar un tope, en la intersección de Félix Palavicini y Francisco Munguía, cuando el cuerpo de Roberto Hernández finalmente se desprendió del automóvil. En ese punto, el conductor huyó, dejando a la víctima sin auxilio.
Minutos después, paramédicos arribaron al sitio y confirmaron el fallecimiento del motociclista, quien portaba equipo de protección certificado, lo que, según familiares, refuerza la hipótesis de conducción temeraria con dolo.
Familia exige que no se clasifique como accidente
La familia de Roberto ha rechazado de manera categórica que el caso sea tratado como un accidente vial. Su hermano, Rodrigo Hernández, afirmó que el conductor tuvo múltiples oportunidades de detenerse y no lo hizo.
No se nos hace justo que lo quieran manejar como un ‘accidente’, porque no tuvo nada de accidente”, declaró.
Carlos Jiménez confirmó que Roberto tenía más de 15 años trabajando en Lala y que esa noche se dirigía a recoger a su pareja, desmintiendo versiones que intentaron criminalizar a la víctima.
Investigación en curso y presión social
Hasta ahora, no hay una confirmación oficial sobre la identidad de la conductora ni sobre la relación directa del vehículo abandonado con el homicidio. No obstante, el caso ha colocado nuevamente bajo la lupa la violencia vial en la Ciudad de México, el uso de redes sociales en investigaciones y la exigencia ciudadana de justicia.
Mientras la Fiscalía capitalina continúa con las indagatorias, el mensaje de la familia de Roberto Hernández se mantiene firme y claro:
No fue un accidente. Fue un homicidio. Queremos justicia.”
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