Oquedades ponen en riesgo viviendas en Naucalpan; vecinos viven con temor
Vecinos de la colonia San Antonio Zomeyucan viven bajo constante temor ante la aparición de grandes oquedades subterráneas en los márgenes del Río Hondo.

Con miedo viven vecinos de la colonia San Antonio Zomeyucan, al estar asentados en los márgenes del río Hondo, donde se han empezado a presentar oquedades que ya ocasionaron que tres viviendas estén a punto de colapsar.
Carlos Sánchez, coordinador de Protección Civil y Bomberos de Naucalpan, explicó que, debido a que de forma irregular se asentaron en los márgenes, se dañó el encamisado del río, por lo que con la presión del agua se ha ido debilitando.
“Lo que pasa es que cuando le cargan peso al encamisado del río, a la contención del río, obviamente las descargas de los domicilios hacia las propias paredes del río empiezan a generar un desgaste de materiales por la crecida del agua y la presión del agua. Se hizo un socavón dentro de la contención del río y, bueno, ahí desplantaron la casa con los pesos y los errores constructivos”, explicó.
Estableció que, ante el riesgo que presentan, ya fueron desalojadas tres viviendas, a cuyos ocupantes apoyaron para que pudieran trasladarse a otros lugares.

Hasta el momento, las tres casas no han podido ser derrumbadas, debido a que se tiene que determinar quiénes son los propietarios.
En tanto, los demás vecinos de los alrededores aseguran que viven con miedo, pues incluso han detectado pequeñas oquedades debajo de sus viviendas.
“Nada más estoy viendo a ver a qué horas le pasa lo mismo a mi casa. Mi casa nada más tiene una pequeña cuevita por ahí, no como estas que están por aquí. Por ejemplo, esta de la esquina, no sé si ya la vio, tiene una cueva como de unos tres metros, yo creo. Así como están esas, están todas las de aquel lado, todo lo que es la avenida”, apuntó Andrés García, vecino de la zona.
Él, como los demás colonos, asegura que, aunque sabe del riesgo, no se va porque no tiene a dónde ir.
“¿A dónde voy? Es mi patrimonio, aquí vivo, no tengo a dónde ir. Si yo tuviera a dónde ir, no me estuviera exponiendo al peligro, ya me hubiera ido. Afuera de la República ya no tengo familia”, añadió.

En tanto, las autoridades aseguran que llevan a cabo monitoreos, principalmente cuando llueve intensamente, pero exhortan a la población a mantenerse atenta.