Aseguran Verificentro en Edomex por cobros excesivos a cambio de aprobar el trámite

En Ixtapaluca, Edomex, autoridades aseguraron un Verificentro debido a que realizaban cobros excesivos a los automovilistas a cambio de aprobar el trámite.

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Verificentro asegurado en Edomex.Especial

En Ixtapaluca, Estado de México (Edomex), autoridades aseguraron un Verificentro debido a que, presuntamente, realizaban cobros excesivos a los automovilistas a cambio de aprobar el trámite. 

La Fiscalía General de Justicia del Edomex informó que, en marco de las acciones contra la extorsión en territorio mexiquense, elementos de la corporación aseguraron el Centro de Verificación Vehicular de Emisiones Contaminantes, ubicado en la colonia Hornos de Santa Bárbara en el municipio de Ixtapaluca. 

Las investigaciones señalan que los encargados del Verificentro en cuestión hacían cobros excesivos a los automovilistas para darles el pase de verificación e, incluso, a usuarios de autos que no habían sido inspeccionados, con el único pago, le daban el engomado correspondiente. 

El inmueble, señaló la Fiscalía del Edomex, se encuentra relacionado en una denuncia por posibles hechos constitutivos de delito de extorsión y contra el ambiente, entre otros. 

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Verificentro asegurado en el Edomex.Especial

Riegos de la mala operación de Verificentros

Uno de los principales riesgos es la discrecionalidad del personal. Aunque el proceso está automatizado, hay momentos en los que los operadores pueden influir en el resultado o en la interpretación de fallas. Esto abre la puerta a que algunos sugieran “arreglos” informales para evitar que el vehículo sea rechazado, sobre todo si el auto está en condiciones dudosas. Para el usuario, esto puede traducirse en presión indirecta o directa para pagar dinero extra.

Otro riesgo es la corrupción estructural. Si un verificentro no es auditado de manera frecuente por autoridades como la Secretaría del Medio Ambiente de la Ciudad de México (SEDEMA), pueden generarse redes internas donde estas prácticas se normalicen. En esos casos, no se trata de un acto aislado, sino de un esquema donde varios empleados participan o lo toleran.

También influye la falta de información del usuario. Muchas personas no conocen bien el proceso, los costos oficiales o sus derechos. Esto facilita que un operador les diga que su vehículo “no pasará” a menos que paguen algo extra, cuando en realidad podrían simplemente rechazar el trámite, reparar el auto y volver sin necesidad de ningún pago irregular.

Además, existe el riesgo de simulación de pruebas. Algunos verificentros pueden manipular equipos o resultados para aparentar que el vehículo cumple, lo cual no solo es ilegal, sino que agrava el problema ambiental al permitir que autos contaminantes sigan circulando.

Para reducir estos riesgos, las autoridades suelen implementar medidas como cámaras de vigilancia, sistemas automatizados conectados a bases centrales y auditorías sorpresa. Sin embargo, la efectividad depende de la aplicación real de estas medidas.

Si te enfrentas a una situación así, lo recomendable es no acceder al pago irregular, pedir comprobantes oficiales y reportar el hecho ante instancias como la propia SEDEMA o la Procuraduría Ambiental y del Ordenamiento Territorial de la Ciudad de México, que recibe denuncias ciudadanas.

*mvg*