Vive Latino 2026: sin renunciar a su origen
Jordi Puig, creador y encargado del festival, contó en entrevista que invertir en cultura es sanador en tiempos complejos

Desde que el Vive Latino apareció en la vida anual de la Ciudad de México, tuvo dos columnas que le dieron identidad y sentido al festival: la música y la cultura.
Desde entonces, el certamen se ha convertido en un espacio de esparcimiento, pero también en un lugar donde la cultura local, nacional e internacional se vuelve efervescente.
“Contento de que sea parte del paisaje de esta ciudad. La verdad es que la cultura latinoamericana y las ciudades, a pesar de las cosas no tan buenas que tenemos en el país, atraen a un montón de extranjeros que viven aquí y quieren sentir la onda mexicana, quieren sentir esta ciudad. Hace un tiempo, me topé con un artículo en el que un funcionario de alto rango europeo explicaba, a manera de receta, que cada vez que hubiera algún elemento inestable en la sociedad, la recomendación automática es invertir en cultura. Se me quedó muy marcado”, compartió Jordi Puig, creador y promotor del Vive Latino, en entrevista con Excélsior.
En una revisión de las ediciones del festival, Puig se dio cuenta de la aportación cultural que éste ha hecho a la identidad de la CDMX. Esa efervescencia ha atraído a otras culturas a formar parte de esta fiesta enmarcada por la música, pero donde el cine, la literatura y el teatro han brindado un sello distintivo.
“Hemos tenido actividades como la carpa de cine documental, librerías con autores importantes e instalaciones de arte sonoro. Recuerdo perfectamente esa sinergia con Cabo San Roque, el colectivo artístico que hizo una residencia en México. Hemos tenido escenarios de géneros muy especiales, como la carpa sonidero, carpas electrónicas y exclusivas para el hip hop. Gracias a este patrón, en el escenario principal presentamos cosas únicas como el homenaje a Gustavo Cerati o el del Príncipe de la canción, José José, que coordinamos con Meme del Real”, explicó Puig, señalando que ése fue el origen de los Momentos Indio.
También compartió su visión sobre la cultura como parte esencial de la identidad de una comunidad, aunque a veces sea complicado entender su importancia constante.
“Ha sido algo complicado. Por un lado, está claro que una reacción lógica cuando las cosas no andan bien es recortar en cultura; lo que quise transmitir es que debería ser todo lo contrario. Hay que estar seguro de tus fundamentos y tu origen, ante ésos no renunciar y defenderlos, mientras entiendes cuáles cosas sí deben cambiar. Siempre estás con un pie en lo que no debe cambiar y con otro en lo que sí”, dijo el promotor.
¡Aman a México!
Hace 26 ediciones y casi 28 años, el Vive Latino jamás imaginó que sería uno de los puntos de encuentro más deseados por músicos internacionales que, si bien tienen una conexión de años con el público mexicano, son fervientes admiradores de la cultura nacional.
“He tenido algunos de mis conciertos favoritos en México con Rage Against the Machine, Audioslave y Prophets of Rage, y espero añadir otro a esa lista. Este festival no sólo mantiene vivo el rock and roll, sino que demuestra que el género realmente importa en 2026”, compartió Tom Morello durante un enlace en vivo en la conferencia de prensa.
Por su parte, Lenny Kravitz, quien forma parte del cartel de este año, señaló que México es uno de los lugares que lo han llevado a querer profundizar en su historia.
“El valor es inmenso y me refiero a la relación. México es uno de mis lugares favoritos para tocar en el mundo. La calidez, el amor y la lealtad que he recibido desde el principio de mi carrera han sido momentos destacados en mi vida. Caminar por las calles para aprender me ha enseñado que es un lugar increíblemente rico en arte, arquitectura y gente. No me siento como un extranjero y eso es gracias a la amabilidad de las personas”, afirmó Kravitz.
El festival también mantiene la protesta social en su esencia, utilizando la música para señalar las problemáticas globales.
“La libertad de expresión, más que nada, como la música y la cultura mexicana que son muy directas y audaces, nos ayudó a hablar libremente sobre lo que queríamos decir y contar nuestras historias”, expresó B-Real, de Cypress Hill.
Como abanderado del hip hop, el líder de la banda californiana habló de la situación migratoria en Estados Unidos y las redadas de la oficina de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
“Muchos de nosotros venimos de familias inmigrantes; mi madre era de Cuba y mis bisabuelos de Chihuahua y Durango. Somos un país de inmigrantes y debemos luchar por ellos. Tenemos que alzar la voz en todas las plataformas”, puntualizó.
Para mayor comodidad de los asistentes, este año el festival se ampliará hacia la zona del antiguo lago de la Magdalena Mixhuca, en la denominada Curva 4, donde Casa Comedy y la Lucha Libre tendrán su espacio.
“Esto permitirá un mejor flujo. Crearemos otra estación de comida y bebida para descansar. Eso enriquecerá el festival; por lo demás, la mayoría ya lo conocemos”, agregó Puig.
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