¿Qué pasó en la temporada 3 de La Casa del Dragón? Lo que debes recordar antes del capítulo final
Repasa las muertes, alianzas y giros más importantes de La Casa del Dragón antes del episodio final de la temporada 3.

¡La espera terminó! Este domingo se estrena el episodio 8 de la temporada 3 de La Casa del Dragón, un capítulo que pondrá punto final (por ahora) a una entrega marcada por batallas, traiciones y cambios de poder dentro de la familia Targaryen.
Después de siete episodios, la historia ha dado varios giros y es fácil perder de vista cómo llegó cada personaje hasta este momento.
A continuación te contamos las claves que han marcado la temporada y que explican el escenario con el que arranca el último capítulo.

La guerra dejó de ser una amenaza y se convirtió en una realidad
La tercera temporada comenzó justo después del encuentro entre Rhaenyra Targaryen y Alicent Hightower, cuando todavía existía una pequeña posibilidad de evitar una guerra abierta. Sin embargo, esa oportunidad desapareció rápidamente.
La Batalla del Gaznate marcó el inicio de una nueva etapa del conflicto entre los Negros y los Verdes. La alianza de Tyland Lannister con la Triarquía puso en riesgo el control marítimo de la Casa Velaryon y obligó a Rhaenyra a responder.
En medio del enfrentamiento, Jacaerys Velaryon tomó la decisión de liderar el combate junto a Baela, una acción que terminó costándole la vida. Su muerte representó uno de los golpes más duros para Rhaenyra y cambió el rumbo de la guerra desde los primeros episodios.
Mientras tanto, Rhaena Targaryen consiguió montar a Sheepstealer, aunque todavía sin dominar por completo al dragón, dejando abierta una nueva pieza para los enfrentamientos que vendrían más adelante.

Rhaenyra consiguió el Trono de Hierro, pero los problemas apenas comenzaban
Tras la batalla, los acontecimientos favorecieron al bando Negro.
Mientras Aegon II escapaba de Desembarco del Rey con ayuda de Larys Strong, Rhaenyra logró entrar a la capital con el respaldo de Daemon Targaryen y tomar el control del Trono de Hierro.
La caída del gobierno de los Verdes también dejó una baja importante: Otto Hightower fue ejecutado por orden de la nueva reina. Al mismo tiempo, Alicent y Helaena quedaron bajo custodia, cerrando una etapa del conflicto político que había dominado las primeras temporadas.
Sin embargo, conquistar la capital no resolvió la guerra.
Rhaenyra encontró un reino con las arcas vacías, una población afectada por la escasez y un consejo dividido sobre el rumbo que debía tomar el nuevo gobierno. A esto se sumó la presión constante de Daemon, partidario de responder con más fuerza a sus enemigos.
Durante este periodo también crecieron las diferencias con Corlys Velaryon, quien exigió que sus hijos fueran reconocidos oficialmente, mientras aumentaban las tensiones dentro del propio círculo de la reina.

Los Verdes encontraron nuevas piezas para continuar la guerra
Aunque perdieron la capital, los Verdes no desaparecieron del tablero.
Con Aegon II oculto y recuperándose de sus heridas, otros personajes comenzaron a asumir un papel más importante dentro del conflicto.
Uno de ellos fue Ormund Hightower, quien fortaleció a sus tropas mientras preparaba la respuesta contra Rhaenyra.
La temporada también presentó de forma más activa a Daeron Targaryen, un personaje que había permanecido lejos del conflicto durante las primeras temporadas y que ahora apunta a convertirse en una figura importante para el futuro de su familia.
Mientras tanto, Aegon siguió esperando el momento adecuado para volver a reclamar el trono.

Las muertes y las traiciones cambiaron el rumbo del conflicto
Con el paso de los episodios, la guerra comenzó a cobrar nuevas víctimas.
Uno de los momentos más importantes fue la muerte de Ser Criston Cole, quien cayó durante una emboscada organizada por las fuerzas leales a Rhaenyra.
Al mismo tiempo, el reinado de la nueva soberana empezó a mostrar señales de desgaste. Incluso el Trono de Hierro la hirió durante una audiencia, un detalle que dentro del universo creado por George R. R. Martin suele interpretarse como una señal de que el gobernante atraviesa un periodo de debilidad o enfrenta dificultades para conservar el poder.
La temporada también nos dejó ver cómo las alianzas comenzaron a cambiar constantemente. Algunos personajes empezaron a cuestionar su lealtad, mientras otros aprovecharon el caos para buscar una posición más favorable dentro de la guerra.

El episodio 7 dejó abiertas varias historias rumbo al final
El penúltimo capítulo preparó el terreno para el desenlace de la temporada.
Helaena volvió a tener visiones que aumentaron el misterio alrededor de su personaje. Por otro lado, Rhaenyra encontró finalmente a Rhaena, aunque decidió perdonarla tras el accidente relacionado con la muerte de Jacaerys.
En Harrenhal, Alicent intentó terminar con la vida de Aemond, pero todo indica que Alys Ríos podría intervenir para cambiar su destino.
Otro de los momentos más importantes fue el regreso de Fuegosol, el dragón de Aegon II, cuya reaparición vuelve a equilibrar las fuerzas entre ambos bandos justo antes del episodio final.
El capítulo también dejó a Corlys Velaryon como prisionero de Ormund Hightower y mostró el acercamiento de Ulf el Blanco al bando rival, un movimiento que podría convertirse en una de las traiciones más importantes de la temporada.

¿Qué podría pasar en el episodio final de La Casa del Dragón 3?
El cierre de la tercera temporada tendrá la tarea de responder varias de las preguntas que quedaron abiertas durante los últimos capítulos.
El futuro de Rhaenyra en el Trono de Hierro, el regreso de Aegon II con Fuegosol, el destino de Aemond tras lo ocurrido en Harrenhal y las nuevas alianzas de los Verdes serán algunos de los ejes del episodio.
Aunque el capítulo marcará el final de esta entrega, la guerra entre los Negros y los Verdes sigue lejos de terminar.
Lo que ocurra en este desenlace definirá qué bando llegará con ventaja a la siguiente etapa de la Danza de los Dragones, uno de los conflictos más importantes en la historia de Poniente.
