Los videos inexistentes y la silla de ruedas

Me quedo con una pregunta después de escuchar el elogio que hizo ayer la presidenta Sheinbaum del llamado “nuevo modelo de investigación” de la FGR y de su propio gobierno. Exaltó que ahora trabajan con análisis científicos y evidencia tecnológica para llegar a la verdad y la justicia y, en el caso Ayotzinapa, dar con los restos de los 43 jóvenes desaparecidos. El eje de esas últimas acciones, por increíble que parezca, sería “abrir nuevas líneas de investigación que no habían sido exploradas con anterioridad”. Ocho años de un supuesto esfuerzo obsesivo del régimen de la 4T por demoler la “verdad histórica” del régimen priista, y resulta que partirán de un punto cercano a cero. La pregunta: ¿cómo analizarán científicamente y reconstruirán tecnológicamente unos videos que ya no existen? Porque la razón expuesta para detener al exgobernador Ángel Aguirre es que ocultó y destruyó, de manera dolosa y deliberada, esos videos. Aguirre –a quien tuvieron al alcance de la mano durante 12 años– fue vinculado ayer a proceso por desaparición forzada y delitos contra la administración de justicia. Un juez ordenó dejarlo en el penal de alta seguridad del Altiplano, pese a sus 70 años, la silla de ruedas en la que se presentó, a su hipertensión, al cáncer de próstata y a la diabetes. Nada de eso le importa al nuevo modelo, que no parece ser sino el viejo método de echar mano de testigos colaboradores –dos en este caso: Lambertina Galeana y Leonardo Vázquez– que dirán siempre lo que la FGR y el gobierno quieran que digan, cuando requieran que lo digan. Sólo que ahora lo comienzan a llamar “nuevo modelo de investigación”.