Por qué están cancelando a Meghan Trainor tras la foto con su recién nacido ¿Simuló su parto?
¿Piel con piel o simulación del parto? La polémica que enfrenta Meghan Trainor

Meghan Trainor se colocó en el centro de la conversación en redes sociales luego de compartir una fotografía junto a su recién nacida que generó interpretaciones encontradas.
Aunque la cantante recurrió a la gestación subrogada para convertirse nuevamente en madre, la imagen fue leída por algunos usuarios como una representación visual del posparto, lo que abrió un debate sobre maternidad, simbolismo y representación.
La intérprete y su esposo, el actor Daryl Sabara, dieron la bienvenida a su hija Mikey Moon el pasado 18 de enero mediante una gestación sustituta. La pareja también es madre y padre de Riley, de cuatro años, y Barry, de dos.
Ante la discusión, Trainor ha defendido públicamente la gestación subrogada como una forma válida y amorosa de formar una familia, subrayando que existen múltiples maneras de vivir y representar la maternidad.

Qué es lo que realmente detonó la crítica
La controversia en torno a Meghan Trainor no gira únicamente en torno a que haya recurrido a un vientre subrogado, una práctica que ella misma ha defendido públicamente.
El debate se encendió a partir de la imagen que compartió tras el nacimiento de su hija, en la que aparece visiblemente emocionada, con el bebé sobre su pecho y en una pose que muchos usuarios asociaron de inmediato con el posparto.
Para algunos sectores en redes sociales, la fotografía da la impresión de que la cantante acababa de dar a luz, lo que fue interpretado como una representación confusa o engañosa de la experiencia del parto, especialmente considerando que la bebé nació a través de una gestación sustituta.
Esa percepción fue la que provocó críticas más duras, acusándola de apropiarse simbólicamente de una vivencia que no atravesó físicamente.

¿Piel con piel o simulación del parto?
La imagen compartida por Meghan Trainor fue interpretada de distintas maneras. Para algunos usuarios, la fotografía —en la que aparece con el bebé sobre el pecho y una expresión visiblemente emocional— sugiere una escena asociada al posparto inmediato, lo que generó críticas al considerar que podría dar a entender que ella misma había dado a luz, pese a haber recurrido a una gestación subrogada.
Sin embargo, otras voces señalaron que la imagen puede entenderse desde la práctica del contacto piel con piel, una técnica ampliamente recomendada para favorecer el vínculo temprano entre madre e hijo, incluso cuando el nacimiento ocurre a través de una gestación sustituta.
Desde esta perspectiva, la fotografía no simula un parto, sino que muestra un momento íntimo de conexión y bienvenida.
La gestación subrogada ha sido cuestionada por organizaciones de derechos humanos, académicos y colectivos feministas debido a los riesgos de explotación que puede implicar para las mujeres gestantes.
Diversos informes han señalado que, en muchos países donde la práctica no está estrictamente regulada, las mujeres reciben compensaciones económicas desproporcionadamente bajas en comparación con las ganancias de clínicas y agencias intermediarias, además de enfrentar contratos restrictivos que limitan su autonomía durante el embarazo.
A esto se suma la preocupación por la desigualdad económica que suele atravesar estos acuerdos, en los que mujeres en situaciones de vulnerabilidad gestan para personas con mayor poder adquisitivo, lo que ha abierto un debate global sobre ética, consentimiento y justicia reproductiva.
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