¡La música cambió el mundo! El concierto que dio origen al Día Mundial del Rock
Conoce por qué el 13 de julio se celebra el Día Mundial del Rock y cómo Live Aid marcó la historia de la música.

Cada 13 de julio, los fanáticos recuerdan el Día Mundial del Rock, una fecha que nació a partir de uno de los conciertos más importantes de la historia, el Live Aid.
Aquel festival reunió a las mayores estrellas de la música para recaudar dinero y así ayudar a las personas afectadas por la hambruna en Etiopía y Somalia.
A 41 años de ese evento, Live Aid sigue siendo recordado por sus actuaciones, por el cartel de artistas que logró reunir y por convertirse en un referente para los conciertos benéficos que llegaron después.

Todo comenzó con un concierto para ayudar a África
La historia de Live Aid comenzó gracias al músico irlandés Bob Geldof, quien decidió organizar un festival para recaudar fondos destinados a combatir la grave crisis alimentaria que atravesaban Etiopía y Somalia.
La idea parecía difícil de lograr. Convencer a decenas de artistas de renombre para participar en un mismo evento no era una tarea sencilla, pero la respuesta terminó superando cualquier expectativa.
El 13 de julio de 1985, el festival se llevó a cabo al mismo tiempo en dos escenarios, el estadio Wembley, en Londres, y el JFK Stadium, en Filadelfia.
Durante cerca de 16 horas, los conciertos fueron transmitidos vía satélite a decenas de países. Se calcula que alrededor de 1,500 millones de personas siguieron la transmisión y que la iniciativa logró recaudar más de 100 millones de dólares para ayuda humanitaria.
Más allá de la cifra, Live Aid marcó un antes y un después al demostrar que un concierto podía convertirse en una plataforma para impulsar una causa internacional.

Queen se llevó uno de los momentos más recordados del Live Aid
Si hay una presentación que sigue apareciendo en listas de los mejores conciertos de todos los tiempos, esa es la de Queen.
La banda británica subió al escenario de Wembley durante poco más de 20 minutos. Fue suficiente para que Freddie Mercury ofreciera una actuación que todavía hoy es considerada una de las más importantes de la historia del rock.
Canciones como Bohemian Rhapsody, Radio Ga Ga, Hammer to Fall, Crazy Little Thing Called Love y We Are the Champions hicieron cantar a miles de personas en el estadio y a millones frente al televisor.
Con el paso de los años, aquella presentación adquirió un peso todavía mayor. Incluso fue recreada en la película Bohemian Rhapsody (2018), acercando ese momento a nuevas generaciones que no vivieron el festival original.

Un cartel lleno de leyendas de la música
Aunque Queen suele quedarse con buena parte de los reflectores cuando se habla de Live Aid, el festival reunió a algunos de los artistas más importantes de la década de los ochenta.
En los escenarios estuvieron U2, David Bowie, Elton John, Paul McCartney, Madonna, The Who, Led Zeppelin, Bob Dylan, Eric Clapton, Tina Turner, Mick Jagger, Black Sabbath, Phil Collins, entre muchos otros.
Uno de los momentos más curiosos de la jornada tuvo como protagonista precisamente a Collins. El músico logró actuar en Londres y, horas después, tomó un vuelo en el Concorde para presentarse también en Filadelfia, convirtiéndose en uno de los pocos artistas que participaron en ambos conciertos.
Entre el público de Wembley también estuvieron la entonces princesa Diana de Gales y el entonces príncipe Carlos, quienes asistieron a uno de los eventos más importantes del año en Reino Unido.

El legado de Live Aid sigue vigente
El éxito de Live Aid abrió la puerta a otros proyectos solidarios que utilizaron la música para recaudar fondos o apoyar diferentes causas.
Antes del festival, Bob Geldof ya había impulsado Band Aid, el proyecto que reunió a varios músicos británicos para grabar la canción Do They Know It's Christmas?. Poco después surgió USA for Africa, iniciativa encabezada por Michael Jackson y Lionel Richie que dio vida al tema We Are the World.
Años más tarde también llegarían conciertos como el organizado para apoyar a las víctimas y rescatistas de los atentados del 11 de septiembre en Nueva York, siguiendo un modelo muy similar al que Live Aid ayudó a popularizar.