Matt Damon cuestiona cómo las plataformas están cambiando el cine: ¿crítica a Netflix?
Ben Affleck y Matt Damon cuestionan el modelo narrativo del streaming tras el estreno de El botín, la película más vista a nivel mundial.

La conversación pública sobre los cambios en la industria cinematográfica volvió a intensificarse tras las declaraciones de Ben Affleck y Matt Damon durante su participación en The Joe Rogan Experience, uno de los podcasts más escuchados en Estados Unidos.
Lo que inició como parte de la promoción de su nueva película derivó en una discusión más amplia sobre los métodos de producción impuestos a los cineastas y las tensiones entre creatividad, mercado y consumo digital.
El intercambio tuvo lugar pocos días después del estreno de El botín, largometraje protagonizado y producido por ambos actores, que rápidamente se posicionó como el título más visto a nivel global en la plataforma que lo distribuye.
Las declaraciones no estaban centradas en el desempeño comercial del filme, sino en los criterios narrativos y estructurales que hoy condicionan la realización de contenidos audiovisuales.
Lejos de una polémica aislada, las palabras de Damon reactivaron un debate persistente en Hollywood: la manera en que los hábitos de consumo han modificado las decisiones creativas, la escritura de guiones y la lógica de riesgo financiero en la industria del cine contemporáneo.

El estreno de 'El botín' y el contexto de la conversación
El botín fue estrenada el 16 de enero y está dirigida por Joe Carnahan. La historia se centra en un grupo de policías de Miami cuya relación profesional se fractura tras el hallazgo de millones de dólares en efectivo en un escondite abandonado. El proyecto marca un nuevo trabajo conjunto entre Affleck y Damon, colaboradores desde hace más de dos décadas.
La promoción de la película incluyó entrevistas, apariciones en medios y conversaciones en formatos no tradicionales, como los podcasts de gran alcance. Fue en ese contexto donde ambos actores abordaron, con franqueza, las diferencias entre los modelos clásicos de producción cinematográfica y los actuales esquemas dominados por el streaming.
El diálogo se volvió relevante no solo por los nombres involucrados, sino porque reflejó inquietudes compartidas por guionistas, directores y productores que han señalado cambios estructurales en la forma de concebir y financiar películas destinadas al consumo doméstico.

Matt Damon y las exigencias narrativas actuales
Durante la charla, Matt Damon explicó cómo aprendió a estructurar una película de acción bajo los modelos tradicionales de estudio.
“El modo estándar para hacer una película de acción que nosotros aprendimos tenía tres secuencias de gran despliegue distribuidas a lo largo del film. Una en el primer acto, otra en el segundo y otra en el tercero”, señaló el actor en el programa conducido por Joe Rogan.
Damon añadió que actualmente se solicitan ajustes específicos orientados a retener la atención inmediata del espectador.
“Ahora plantean cosas como: ‘¿Podemos tener una secuencia de acción en los primeros cinco minutos del film? Para que los espectadores se queden’”, relató, describiendo un cambio en las prioridades narrativas.
El actor también mencionó la insistencia en reiterar información clave dentro de los diálogos.
“No estaría mal si repitieran la trama de la película tres o cuatro veces en los diálogos, porque la gente está usando el teléfono al mismo tiempo que la está viendo”, afirmó, exponiendo una lógica de consumo multitarea que influye directamente en la escritura de guiones.

La respuesta de Ben Affleck y los matices del debate
Ben Affleck intervino en la conversación para matizar el planteamiento de su colega, señalando que existen excepciones dentro del mismo ecosistema de distribución. Citó como ejemplo 'Adolescencia', una serie dramática
“Hay proyectos que funcionan sin aplicar ese tipo de fórmulas. Historias oscuras, silenciosas, con escenas largas y sin diálogos constantes también encuentran audiencia”, comentó Affleck durante el podcast, aludiendo a la diversidad de contenidos disponibles en el mercado actual.
No obstante, en el caso citado por Affleck, se trató de una producción independiente que posteriormente fue integrada al catálogo de una plataforma global, lo que modifica las exigencias iniciales del proyecto.
Affleck resumió el panorama actual de la industria al señalar que el temor a las pérdidas económicas ha reducido el margen para la experimentación.
“Todo se vuelve una cuestión de riesgos: nadie quiere hacer algo nuevo porque tienen que invertir mucho y nadie quiere perder su dinero”, explicó durante la conversación.
El actor también destacó que los servicios de streaming surgieron como una alternativa frente a ese escenario, al ofrecer modelos de financiamiento distintos a los del sistema tradicional de estudios, ampliando el acceso a proyectos que antes no encontraban respaldo financiero.

Cambios en el consumo y en la experiencia cinematográfica
Affleck añadió que el costo de asistir a una sala de cine es otro factor determinante en el cambio de hábitos.
“Para gente de mi edad, ir al cine es caro. Ir con toda tu familia puede costar alrededor de 100 dólares, mientras que una suscripción mensual es considerablemente menor”, señaló, describiendo una realidad económica que influye en las decisiones del público.
Estas transformaciones no solo afectan la forma en que se producen las películas, sino también cómo se escriben, se editan y se distribuyen. La conversación entre Affleck y Damon puso sobre la mesa una tensión estructural entre atención fragmentada, narrativa audiovisual y sostenibilidad financiera.
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