David Castillo y el look que expuso la masculinidad frágil en la premiere de ‘Aída y vuelta’
El actor sorprendió en la alfombra roja con un estilismo fluido y ochentero que generó críticas y reabrió el debate sobre la masculinidad

Que tenemos la piel muy fina es un hecho con el que convivimos a diario, pero que un outfit fuera a levantar tantas ampollas en pleno 2026 no lo vimos venir. En esta ocasión le tocó al actor David Castillo, quien, sin imaginar el revuelo que provocaría después, acudió hace unos días a la premiere de ‘Aída y vuelta’, la comedia costumbrista que da continuidad a la tan recordada serie ‘Aída’, rindiéndose a las nuevas tendencias con un estilismo para el que pocos estaban preparados.
Como si se tratara de una catarsis, David se apartó de Jonathan García —personaje que interpreta en la serie y ahora en la película— para dar paso a un joven contemporáneo rendido a la mezcla de tejidos, con un conjunto bicolor que no pasó desapercibido. De hecho, desató una oleada de críticas en redes sociales, dejando al descubierto la masculinidad frágil que muchos —y también muchas— llevan en su interior.
Su atuendo fue arriesgado, sí, pero no para tanto. Moderno, cómodo y fluido, el actor lució una blusa satinada negra con lazada en el cuello, escote XXL en pico, mangas anchas y puños tipo campana, combinada con un pantalón blanco de caída ligera y aberturas laterales en los bajos. ¿Como complemento? Un bolso minimalista en color rojo.

¿Rompedor? Sí. ¿Sencillo? También. La combinación blanco y negro es una apuesta segura para las alfombras rojas, pero sin duda lo que causó tanta molestia entre los haters con sed de polémica fue que un hombre —o quizá un personaje de ficción tan sumamente varonil— apostara por tejidos fluidos como el satinado y por un escote pronunciado que, lejos de restarle sensualidad, la potenciaba al dejar entrever su pecho.
Un lookazo que demuestra que no todos están a la altura de este tipo de alfombras rojas, donde la mayoría de las celebridades apuestan por elecciones especiales y muchos juegan con las tendencias del momento. Sin embargo, parece que una parte del sector masculino no está preparada para este tipo de prendas, no porque no sean de su agrado, sino porque usarlas implicaría rebelarse contra lo socialmente aceptado en torno a su propia sexualidad.
Mucho se ha hablado de su outfit, pero poco de su estética. Ochentera y desenfadada, con patillas largas y barba recortada, el actor se dejó ver con melena corta y despeinada para darle un toque más sofisticado —y quizá más personal— al conjunto. Un acierto no sólo por las prendas, sino también por lo que logró a nivel social: destapar la masculinidad frágil que sigue presente en muchos de nosotros.
«pev»
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