Kanye West, el rey de la polémica: cambió el hip hop hace 20 años y hoy es nazi
El polémico productor y músico visitará la CDMX para ofrecer dos shows el 30 y 31 de enero en la Plaza de Toros

Incluso si estás en un Benz, sigues siendo un negro en un cupé” o “Yo digo: ‘Que se joda la policía’, así es como los trato”, son sólo dos de las frases que el rapero Kanye West pronuncia en el tema más popular de su primer disco, lanzado el 10 de febrero de 2004, The College Dropout, la canción; All Falls Down, con 998 millones de reproducciones al día de hoy. Una declaración en contra de la segregación negra y la violencia policial en sus inicios.
Entonces, Kanye apenas comenzaba a ser reconocido y la revista Rolling Stone lo visitaba para realizar una de las primeras entrevistas que ofrecía. La cita fue en un loft de lujo de New Jersey, lleno de excentricidades, pero lo primero que podía verse en uno de los muros de aquel lugar, en abril del mismo 2004, era un cuadro de cuerpo completo de él mismo.
Me puse en la pared porque era la única persona que me tenía en la pared en ese momento, y ahora que mucha gente me tiene en su pared, realmente ya no necesito hacer eso”, aclaraba el rapero Ye, como suelen llamarle al también productor. Ahí comenzaba a ser el nuevo ídolo del hiphop moderno y era elogiado por el propio Jay-Z, con quien ya producía años antes.
En aquel momento advertía en lo que ese exitoso universitario se convertiría en solo unos años, tanto para bien, pero para muchos otros, para mal. Pero antes de que se transformara, Kanye continuó con las protestas en contra de la segregación en Estados Unidos. Justo cuando se encontraba promocionando su segundo disco, Late Registration, el huracán Katrina azotó Norteamérica y, en un evento por apoyo a los damnificados, se lanzó contra George Bush (hijo), quien para entonces era presidente de EU. “A George Bush no le importan los negros”, declaró. Años después, en entrevista con Matt Lauer, se disculparía en cadena nacional.
Antes de esa disculpa, su carrera fue en franco ascenso. Glow in the Dark Tour fue una de sus giras más exitosas, durando casi dos años, de 2007 hasta finales de 2008. Pero en medio de toda su vida de rockstar, y aumentando cada vez más su cuenta de banco, en 2007, cuando lanza Graduation, su tercer disco, West pierde a su madre, uno de los principales pilares personales y de su carrera. Ella fungía como su mánager y siempre confió en él, pero complicaciones por una cirugía estética se la arrebataron.
En la escuela, sus maestras siempre me decían que no tenía problemas de confianza”, defendía su madre Donda al propio West ante Rolling Stone.
Dime qué harías si esto te pasara, perdieras a tu chica y todo lo que te importaba... Por la fama pagué el mayor costo, por la fama pagué el mayor costo”, dijo West durante un concierto en Londres en 2008, como parte de la gira de Graduation. Siete meses antes de esta declaración sufrió un segundo golpe en lo emocional: se separó de su prometida Alexis Phifer en abril de ese año. Aquella declaración fue tomada como un doble mensaje por ambos duelos que vivía.
UN ARMA DE DOBLE FILO
A partir de entonces, West comenzó un comportamiento igualmente profundo como errático. Lanzó su cuarto álbum de estudio, 808s & Heartbreak, una de sus producciones más aclamadas por la crítica en Estados Unidos y un nuevo éxito en ventas. Al mismo tiempo, planeaba una gira internacional que iba a realizar junto a Lady Gaga, pero ese mismo dolor que le servía para seguir produciendo himnos del hiphop lo trasladaba a comportamientos que nadie entendía. Uno de ellos cuando interrumpió a Taylor Swift en el escenario para decir que Beyoncé merecía más el premio durante una premiación de los MTV Video Music Awards.
Te felicito, estoy muy feliz por ti, pero Beyoncé grabó uno de los mejores videos del año”, arrancó diciendo el rapero, con las gafas puestas, ante una Taylor impávida. “Uno de los mejores videos del año”, insistió mientras miles lo aplaudían y Beyoncé lo miraba agradecida, pero incrédula.
El resultado de aquel suceso culminó en la cancelación del tour Fame Kills que iba a realizar, y tomó una pausa creativa durante todo 2009. Pero, al mismo tiempo que sus detractores crecían, también sus seguidores. Entonces lanza la que para muchos es su obra maestra: una combinación reflexiva, llena de autodescubrimiento, lírica y marcada por la experimentación con autotune, My Beautiful Dark Twisted Fantasy, en 2010.
EN ESPIRAL
Le siguieron Yeezus y The Life of Pablo, este último en 2016, cuando emprendió la gira Saint Pablo Tour, que nunca concluyó oficialmente, pues tuvo que detenerla de forma abrupta y ser hospitalizado en Los Ángeles. Los reportes médicos iniciales y de prensa describieron que entró en el hospital con síntomas que incluían alucinaciones y, paranoia. Se señaló que fue una especie de psicosis temporal asociada a la deshidratación, falta de sueño y agotamiento extremo por trabajar sin parar y no descansar.
Creo que he sufrido de agotamiento. Sufrí de ser engañado constantemente por la gente que me rodeaba, por mi administración, por mi exesposa, y creo que esas cosas pueden llevar a cualquiera a un punto de agotamiento máximo. Pero también creo que soy extremadamente brillante, y estoy aquí para hacer del mundo un lugar mejor. Y estoy cansado de que los medios de izquierda intenten molestarme”, aseguró en una entrevista para Piers Morgan Uncensored.
Dos años más tarde, durante una entrevista con el medio de YouTube BigBoyTV, que ofreció durante la promoción de su disco Ye, declaró que ese mismo año le habían diagnosticado una enfermedad mental, de la que no dio detalles en aquel momento.
No me habían diagnosticado hasta ahora que tuve 39 años; fue cuando me diagnosticaron una condición mental. Creo que todos tenemos algo... pero, como yo lo veo, no es una discapacidad, sino un superpoder”, dijo.
Hasta el año pasado, en una entrevista para The Download con Justin Laboy, aseguró haber sido diagnosticado con autismo.
Fui a ver a un médico. Mi esposa (Bianca Censori) me llevó a que me hiciera eso porque me dijo: ‘Hay algo en tu personalidad que no parece bipolar, ya he visto casos de bipolaridad antes’. Y descubrí que lo que tengo es, en realidad, un caso de autismo”, dijo West.
RIESGO EN FAVOR DEL EXTREMISMO
La influencia de Kanye, buena o mala, no termina en la música. Se lanzó por la presidencia de Estados Unidos, rompiendo directamente con Donald Trump en 2020, y desde entonces sus posturas políticas han sido igualmente rechazadas, como algunas de sus acciones. El 7 de febrero de 2025, Kanye West publicó una ola de mensajes de odio en los que elogió abiertamente a Adolf Hitler, se declaró “nazi” y utilizó insultos antisemitas, homofóbicos y contra personas con discapacidades, además de afirmar frases como “Amo a Hitler”, “Soy un nazi” y “los judíos usan a los negros”, y decir que podía mencionar a judíos y a Hitler “todo lo que quisiera”.
También acusó a Elon Musk de haberle “robado el estilo nazi” y expresó su apoyo a Diddy, quien enfrenta cargos por tráfico sexual. Estas declaraciones provocaron una condena inmediata de organizaciones como la Liga Antidifamación, que advirtió sobre el peligro real de que una figura con tanta influencia normalice el odio, especialmente en un contexto de aumento de crímenes antisemitas, reforzando la preocupación mundial por el impacto social de sus palabras.
El latinoamericanista Miguel Ángel Escobar, de la Universidad Nacional Autónoma de México, analiza el riesgo de sus múltiples dichos y posturas.
Desde una posición que intenta ser ideológicamente orientada, se debe tener claro que no todas las opiniones son válidas y que no a todas las personas se les debe dar una plataforma para expresar ciertas ideas, porque sabemos que hay opiniones que violentan derechos y libertades. En este caso, permitir que ese tipo de discursos circulen libremente es profundamente problemático”, explicó a Excélsior quien ha dedicado su trabajo a la música de protesta latinoamericana del siglo XX y a la relación de la música con la historia y los movimientos sociales.
Sus mensajes no se detuvieron. El año pasado, después de haberse disculpado públicamente diciendo que estaba “cansado del antisemitismo”, lanzó una canción titulada Heil Hitler, que fue retirada de plataformas, pero que el 20 de enero de 2026 un club nocturno de Miami Beach llamado Vendôme reprodujo en un evento concurrido por personajes públicos de extrema derecha como Andrew y Tristan Tate, figuras polémicas de internet que enfrentan investigaciones en Europa por violación y trata de personas; así como Nick Fuentes, un conocido nacionalista blanco y antisemita.
Se siguen reproduciendo discursos como la apología del nazismo, comentarios antisemitas y burlas a distintas comunidades desde una inmadurez ideológica, creyendo que actuar o decir ese tipo de cosas es ser contestatario o políticamente incorrecto, cuando en el fondo lo único que se hace es seguir reproduciendo la misma estructura política que se dice cuestionar”, agregó el especialista.
Ye parece ser otro. Del chico universitario persiguiendo el sueño y ganando adeptos por su postura contra la segregación, pasó, el 30 de octubre de 2022, a atacar a Roxie Washington, madre de la hija de George Floyd, después de que ella anunciara una demanda por 250 millones de dólares tras las declaraciones falsas del rapero sobre la muerte de Floyd.
Kanye acusó a Washington de ser “codiciosa”, aseguró que ella estaba siendo “manipulada”, afirmó que no merecía el dinero y que nunca volvería a recibir apoyo económico, además de presentarse a sí mismo como una víctima de un “linchamiento económico y digital”, lo que reforzó el rechazo de un sector por sus conductas racistas.
El hecho de que estos mensajes se difundan desde figuras de la industria cultural y no exista un rechazo social claro, sino que incluso aumente su base de seguidores, habla de una desorientación ideológica muy profunda. Se cree que ser de derecha o adoptar posturas autoritarias es una forma de rebeldía, cuando en realidad eso termina legitimando discursos que históricamente han violentado a distintos grupos”, apuntó Miguel Escobar.
El 30 y 31 de enero el rapero tendrá dos conciertos en la CDMX, en la Plaza de Toros La México, un recinto para 50 mil personas. Sus seguidores han respondido a sus fechas. West no visita el país desde 2008, cuando aún parecía ser otro, con su gira Glow in the Dark.
CVA
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