J Balvin y Residente hacen las paces tras años de conflicto en la música urbana
J Balvin y Residente dejan atrás su conflicto iniciado en 2021 y sorprenden al reaparecer juntos, marcando un momento clave para la música urbana.

El cierre de 2025 trajo consigo un gesto inesperado dentro de la música urbana latinoamericana. J Balvin y Residente, protagonistas de uno de los enfrentamientos públicos más comentados del género en los últimos años, reaparecieron juntos en una imagen difundida en redes sociales que confirmó el fin de su disputa.
Sin comunicados oficiales ni anuncios previos, la fotografía marcó un punto de inflexión en una confrontación que se había prolongado desde 2021 y que incluyó declaraciones cruzadas, críticas públicas y un enfrentamiento musical con impacto internacional.
La imagen fue compartida en pleno cierre de año y rápidamente se volvió viral. En ella, ambos artistas aparecen sin poses forzadas ni gestos de confrontación, transmitiendo un ambiente de calma y entendimiento. J Balvin acompañó la publicación con un mensaje enfocado en el paso del tiempo, el aprendizaje personal y la importancia de avanzar sin cargar conflictos del pasado, palabras que fueron interpretadas como una señal clara de reconciliación.
Aunque Residente no añadió un texto propio, su presencia fue suficiente para confirmar que el distanciamiento había quedado atrás. La reacción fue inmediata y es que este reencuentro marca un episodio relevante para el género urbano, no solo por la magnitud de las figuras involucradas, sino porque representa un cambio de narrativa en una escena históricamente marcada por rivalidades prolongadas y confrontaciones públicas.

El origen del conflicto en 2021 entre J Balvin y Residente
El distanciamiento entre ambos artistas comenzó en septiembre de 2021, tras la publicación de la lista de nominados a los Latin Grammy. En ese contexto, J Balvin expresó públicamente su inconformidad por la escasa presencia del reguetón en las principales categorías, cuestionando el reconocimiento que la academia otorgaba al género urbano.
El 28 de septiembre de ese año, el cantante escribió en Twitter:
“Los GRAMMY no nos valoran, pero nos necesitan. Es mi opinión y nada contra los otros géneros porque se merecen todo el respeto. Pero ya el truco está aburrido. Les damos rating, pero no nos dan el respeto”.
Horas más tarde, Balvin publicó un segundo tuit en el que llamó a un boicot por parte de los artistas urbanos: “Los que tienen poder en el género ¡ninguno debería ir!, es decir todos porque somos un movimiento”. El mensaje detonó un debate inmediato dentro de la industria y entre músicos del mismo género.
Las declaraciones dividieron opiniones. Mientras algunos respaldaron la crítica al sistema de premiación, otros cuestionaron la coherencia del llamado al boicot, considerando la participación previa del propio Balvin en la ceremonia.

La respuesta de Residente y la ruptura pública
Un día después, Residente respondió de manera directa a las declaraciones del colombiano. A través de redes sociales, cuestionó la postura de Balvin y señaló contradicciones en su discurso.
“Si los GRAMMY no nos valoran, entonces por qué yo tengo 31 premios; ¿yo no soy urbano, yo no rapeo o de qué género estamos hablando?”, escribió.
En el mismo mensaje, recordó que en 2020 Balvin no expresó inconformidad cuando acumuló múltiples nominaciones.
“Ahí tú no pediste boicot. Pero como de las 13 nominaciones te ganaste un solo GRAMMY, ahora vuelve el boicot”, señaló.
La respuesta incluyó una comparación que se volvió viral, al describir la música de Balvin como un “carrito de hot dog”. “Tu música es como si fuera un carrito de hot dog, que a mucha gente le puede gustar. Pero cuando esa gente quiere comer bien, se van a un restaurante”, explicó, generando una ola de reacciones en redes sociales.
J Balvin respondió brevemente con un “Respeto tu opinión” y posteriormente compartió imágenes en las que posaba junto a un carrito de hot dogs, lo que fue interpretado como una respuesta irónica que no ayudó a disminuir la tensión.

Caminos separados y escalada del enfrentamiento
Tras el intercambio público, la relación quedó completamente fracturada. Durante los meses siguientes no hubo encuentros, colaboraciones ni señales de acercamiento. Cada artista siguió su carrera por rutas distintas, tanto en lo musical como en su discurso público.
En marzo de 2022, el conflicto volvió a intensificarse cuando Residente publicó un video en el que afirmó haber recibido amenazas legales si lanzaba la ‘BZRP Music Sessions #49’. “Amenazaron con demandar a mi sello si yo sacaba el tema”, aseguró, señalando que no le importaban las consecuencias.
Dos días después, el tema fue publicado y confirmó el tono crítico anticipado. A lo largo de más de ocho minutos, Residente lanzó mensajes directos contra Balvin, utilizando comparaciones y calificativos que retomaban episodios previos del conflicto.
En la canción cuestiona su autenticidad artística y su relación con la industria; en uno de los pasajes más citados dice: “Tú eres más falso que un hot dog sin kétchup ni pan”, y en otro remarca la diferencia entre éxito y popularidad al afirmar: “Una cosa es ser artista, otra cosa es ser famoso”, además de lanzar la frase “La historia te va a dar un bofetón”.

El reencuentro y el cierre del conflicto
Después de años de confrontación abierta y silencios prolongados, el reencuentro entre J Balvin y Residente marcó un giro inesperado. La imagen compartida confirmó que ambos decidieron dejar atrás el conflicto sin necesidad de declaraciones extensas ni aclaraciones públicas adicionales.
El mensaje del colombiano, centrado en el aprendizaje y el paso del tiempo, fue interpretado como una señal de conciliación. La sobriedad del gesto contrastó con la intensidad que caracterizó los episodios anteriores del enfrentamiento.
La reconciliación fue recibida con reacciones mayoritariamente positivas dentro de la industria musical. Analistas y colegas destacaron el valor simbólico del encuentro como un ejemplo poco común de cierre de conflictos en el género urbano.
Aunque no existe confirmación de una colaboración futura, el reencuentro ya representa un momento significativo. Sin anuncios ni estrategias promocionales evidentes, ambos artistas cerraron uno de los capítulos más tensos y visibles de la música urbana contemporánea.
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