¿Cómo sigue la princesa Mette-Marit? Haakon de Noruega habla tras el trasplante de pulmón
El príncipe Haakon de Noruega explicó por qué su recuperación será un proceso largo.

La princesa heredera Mette-Marit de Noruega continúa avanzando en su recuperación después del delicado trasplante de pulmón al que fue sometida en junio de 2026. Aunque la intervención representó un paso decisivo en su lucha contra la fibrosis pulmonar crónica que padece desde hace años, la futura reina aún enfrenta un largo proceso de rehabilitación antes de poder retomar su vida pública.
¿Cómo sigue Mette-Marit tras su trasplante de pulmón?
Las noticias más recientes sobre su estado de salud llegaron de boca de su esposo, el príncipe heredero Haakon, quien ofreció una actualización durante una visita oficial a la localidad de Drammen, una zona cercana a Oslo afectada recientemente por un devastador incendio forestal.

Aunque el motivo principal del viaje era solidarizarse con las familias damnificadas y agradecer el trabajo de los equipos de emergencia, gran parte de la atención se centró en la evolución de Mette-Marit. Con un mensaje lleno de esperanza, Haakon explicó que la recuperación avanza de manera favorable, aunque pidió prudencia al hablar del futuro inmediato.
"Está mejor", aseguró el heredero al trono, dejando claro que la familia se siente optimista tras las primeras semanas posteriores a la operación. Sin embargo, también recordó que este apenas es el inicio de un proceso que requerirá paciencia y cuidados constantes.

Por suerte, las cosas están mejorando, pero es solo el comienzo de un largo camino hacia la recuperación", expresó el príncipe, consciente de que los próximos meses serán determinantes para la salud de su esposa.
Mette-Marit enfrenta una larga rehabilitación tras su operación
Después de permanecer varias semanas hospitalizada en el Hospital Universitario de Oslo, Mette-Marit recibió el alta médica el pasado 14 de julio y ya se encuentra en su residencia, donde continúa su recuperación rodeada de su familia.
No obstante, abandonar el hospital no significa que el tratamiento haya terminado. Al contrario, los especialistas han explicado que la etapa más importante apenas comienza.

Durante al menos seis meses, la princesa heredera deberá seguir un programa intensivo de rehabilitación física y acudir a revisiones médicas frecuentes para controlar la evolución del órgano trasplantado.
Los médicos vigilan especialmente la posible aparición de infecciones o episodios de rechazo, riesgos habituales después de una cirugía de esta complejidad. Por ello, la recomendación ha sido reducir al mínimo cualquier actividad pública y mantener un entorno controlado que favorezca su recuperación.
¿Cuándo volverá Mette-Marit a sus compromisos oficiales?
La propia Casa Real noruega ha respaldado estas indicaciones, por lo que Mette-Marit permanecerá alejada de la agenda institucional durante una temporada. Entre los compromisos que previsiblemente no podrá asumir figura incluso la tradicional ceremonia del Premio Nobel de la Paz, uno de los actos más importantes del calendario oficial de la monarquía.

Mientras tanto, Haakon ha reorganizado buena parte de sus compromisos para combinar sus responsabilidades como heredero con el acompañamiento a su esposa en esta nueva etapa.
En las últimas semanas ha limitado su presencia pública a eventos considerados prioritarios, como el homenaje a las víctimas de los atentados del 22 de julio, el respaldo a la selección noruega durante el Mundial de 2026 y su reciente visita a Drammen.
El príncipe también ha destacado la importancia del apoyo familiar durante este proceso. Sus hijos, la princesa Ingrid Alexandra y el príncipe Sverre Magnus, han permanecido muy cerca de su madre, ayudando a que la recuperación transcurra en un ambiente de tranquilidad mientras toda la familia adapta su rutina a las nuevas circunstancias.
¿De qué estaba enferma la princesa Mette-Marit?
La enfermedad de Mette-Marit comenzó a hacerse pública en 2018, cuando la Casa Real anunció que la princesa padecía fibrosis pulmonar crónica, una enfermedad progresiva que provoca el endurecimiento del tejido pulmonar y dificulta cada vez más la respiración.
Con el paso de los años, la dolencia obligó a reducir paulatinamente su agenda oficial debido al deterioro de su capacidad respiratoria.

En los primeros meses de 2026, la situación se agravó hasta el punto de que los especialistas decidieron incluirla en la lista de espera para un trasplante. Finalmente, el órgano compatible llegó en junio y la intervención se realizó con éxito en el Hospital Universitario de Oslo.
Aunque el pronóstico inicial es alentador, los expertos recuerdan que un trasplante pulmonar exige un seguimiento permanente y que la estabilización completa puede tardar incluso un año.
Mientras continúa el tratamiento y la rehabilitación, Haakon ha dejado claro que toda la familia mantiene la confianza en que este nuevo capítulo marque el inicio de una etapa más esperanzadora para Mette-Marit, quien seguirá avanzando paso a paso antes de regresar, de forma gradual, a la vida pública.