El expríncipe Andrés, sin títulos ni palacio, planea vender objetos históricos de la Familia Real
El expríncipe Andrés y Sarah Ferguson considerarían vender objetos históricos de la Familia Real tras perder sus privilegios reales, generando preocupación en la Corona británica.

La situación del expríncipe Andrés continúa dando de qué hablar, y es que, luego de haber sido despojado de sus títulos reales por sus vínculos con el escándalo de Jeffrey Epstein, el hermano menor del rey Carlos III no solo quedó fuera de la realeza británica, sino que también enfrenta un panorama económico cada vez más complicado.
De acuerdo con la prensa británica, Andrés y su exesposa, Sarah Ferguson, estarían evaluando la posibilidad de vender objetos de gran valor histórico y sentimental vinculados a la Familia Real, una decisión surgiría en medio de los preparativos para abandonar Royal Lodge, la residencia que habitaron durante casi 30 años y que pertenece a la Corona.

La mudanza está en marcha tras la decisión del rey Carlos III en octubre pasado, cuando retiró a Andrés todos sus honores reales y le solicitó desocupar la propiedad antes del 5 de abril de 2026, una fecha simbólica al coincidir con la Pascua.
La posible venta de piezas como joyas, cartas privadas u otros objetos relacionados con la reina Isabel II ha generado inquietud en el Palacio de Buckingham, fuentes cercanas aseguran que la salida al mercado de tan solo una de estas piezas podría provocar una reacción inmediata y representar una ruptura definitiva entre Andrés y la Familia Real, tanto a nivel institucional como personal.

Por ello, miembros cercanos a la Corona estarían revisando cuidadosamente si los objetos que posee la pareja son bienes personales o forman parte del patrimonio de la Casa de Windsor, el cual cuenta con protección legal.
Sin embargo, la preocupación de la realeza va más allá del valor económico, pues implica un peso histórico y emocional de estos artículos, lo que convertiría cualquier venta en un escenario delicado para la monarquía británica.
¿Por qué el expríncipe Andrés pensaría en vender estos objetos?
La respuesta parece relacionada a la nueva realidad financiera del ex príncipe, quien de ninguna manera contaría con los recursos suficientes para solventar la vida a la que está acostumbrado desde que nació.

Al perder el derecho a residir en Royal Lodge, Andrés deberá asumir gastos de vivienda que antes no tenía, aunque la Corona ha contemplado una compensación por la mudanza, ya no cuenta con los beneficios económicos asociados a su antiguo estatus real.
Ante este panorama, la venta de objetos valiosos podría convertirse en una alternativa para enfrentar los cambios, mientras la figura del expríncipe Andrés se ha convertido en un integrante incómodo de la Familia Real británica, que, de acuerdo con especialistas, busca a toda costa borrar su nombre de su legado.
*brc
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