Entre risas y sorpresas: lo que ocurrió tras bambalinas en la 98 edición del Oscar

La ceremonia del Oscar tuvo un costo de 35 millones de dólares, pero el conductor ni siquiera llegó a cobrar 1 mdd

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Conan O’Brien también se burló de Timothée Chalamet y sus críticas a la ópera.Fotos: AFP

Se celebró la 98 edición del Oscar y vimos triunfar a Una batalla tras otra, de Paul Thomas Anderson; también a celebridades mover sus lightsticks al ritmo de Golden, además de la épica intro de Conan O’Brien, pero para llegar a todo esto, tras bambalinas se movieron cosas que nadie pudo ver en el Dolby Theatre.

El primero en llegar fue el actor brasileño nominado Wagner Moura, muy bien escoltado por todo el equipo de filmación de El agente secreto: “Entre todos somos más de 100 brasileños en la alfombra roja”, dijo.

Jessie Buckley contó que la escena en que Shakespeare practica esgrima con su hijo Hamnet, como si fuera la coreografía de una actuación de teatro, en realidad fue un agregado de Paul Mescal, quien le enseñó lo que él había aprendido en el rodaje de Gladiador II.

Leonardo DiCaprio no escondió el aprecio por la nominación de Benicio del Toro, confirmando que pararon la producción por tres meses para esperar que él terminara de filmar El esquema fenicio. “Improvisamos la mayoría de las escenas”, nos dijo Leo.

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Fotos: AFP

Siendo el único que había sido nominado el año anterior, Timothée Chalamet recordó que tenía 17 años cuando tuvo que decidir entre seguir estudiando en la universidad o dedicarle tiempo completo a la actuación por un nuevo trabajo. Aquel trabajo resultó ser un llamado de Christopher Nolan para dirigirlo como el hijo de Matthew McConaughey en Interstellar: “La vi 22 veces después de que se estrenó”, nos dijo Timothée con una enorme sonrisa, “incluyendo el día de mi cumpleaños”.

La madre más famosa de la alfombra roja era Goldie Hawn, invitada especialmente por su hija Kate Hudson, nominada como Mejor Actriz por Song Sung Blue (aunque en un momento se sentó al lado de Baby Yoda). Tampoco esperaban festejar el Oscar; sabían que podía ganar la favorita, Jessie Buckley.

En un marco totalmente ecológico, la Academia también se encargó de imponer prácticas específicas, como sugerir que los trajes fueran alquilados en vez de comprar uno nuevo, compartir con otras personas la llegada en los autos, y entregaron boletos digitales para la entrada y el estacionamiento

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Fotos: AFP

Además del uso de energía con luces LED de bajo consumo o baterías recargables, 70% de los materiales utilizados incluso habían sido reciclados del año anterior.

Nominado como Mejor Actor por Blue Moon, Ethan Hawke criticó a Rose Byrne (en broma) cuando descubrió que mucho antes de ser actriz había sido crítica de libros en Goodreads, donde literalmente destrozó una novela que Ethan había escrito, dándole apenas dos estrellas... como el mejor testamento de las dos estrellas que ellas son, aunque no hayan ganado esta vez.

Delroy Lindo llevó a su hijo Damiri, porque estaba durmiendo cuando él lo llamó por teléfono para darle la gran noticia de que estaba nominado al Oscar como Mejor Actor de Reparto por Pecadores.

Difícil de creer, pero Paul Thomas Anderson le había pedido los primeros consejos como director a Sean Penn cuando él ya había dirigido cine y Paul recién empezaba con el hermano de Sean, Michael Penn, quien justamente compuso la música para Boogie Nights. Entre los dos terminaron sumando tres Oscar para Una batalla tras otra como Mejor Actor de Reparto, Mejor Dirección y Mejor Película.

Aunque no estaba nominado como Mejor Actor, Brad Pitt había tenido la oportunidad de llevarse también un Oscar en la categoría de Mejor Película por ser el productor de F1. Pero ni siquiera fue porque estaba en Grecia filmando The Riders, mientras prepara otro posible Oscar con la continuación de Érase una vez en... Hollywood con otro guion de Quentin Tarantino y la dirección de David Fincher.

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Fotos: AFP

Al destacar que este año se premiaba por primera vez a los directores de casting, Jessie Buckley confesó que las ganadoras del Oscar también tuvieron momentos malos en su carrera: “La peor prueba de casting que tuve fue para el personaje de un gato en el musical Cats”, que dirigió Tom Hooper en el año 2019 junto a Taylor Swift y Judi Dench.

Zoe Saldaña reveló el gran secreto del éxito con el que ganó el Oscar el año pasado: “Aprendí a tomar algún momento del día para dormir una siesta de 20 minutos, como mínimo”. Esta vez fue la responsable de abrir el sobre a la ganadora de la misma categoría como Mejor Actriz de Reparto, Amy Madigan.

En la misma producción de cine en la que estaba nominada Rose Byrne, If I Had Legs I’d Kick You, trabajó también el mismísimo Conan O’Brien con el rol del psiquiatra. Y por lo visto, los miembros de la Academia tampoco se dieron cuenta, porque ninguno pensó en nominarlo más allá de su rol como el conductor de la Noche de los Oscar. Tendrá una nueva oportunidad si llegaran a nominar la Mejor Voz de una película animada, porque va a estar detrás de uno de los nuevos juguetes de Toy Story 5.

Más allá del Oscar, en la alfombra roja se hablaba de otros dos ganadores absolutos. Por un lado, los 600 millones de dólares que Netflix le pagó a Ben Affleck por su compañía de inteligencia artificial y los 111 mil millones que terminaron recibiendo los accionistas de Warner con la venta del estudio a Paramount. Y como además pagaron a Netflix dos mil 800 millones como indemnización por romper el contrato de la compra inicial de Warner.

CEREMONIA

Muy pocos lo saben, pero para calificar en la categoría de Mejor Película, los productores pueden optar por no ser considerados en esa categoría si no presentan un formulario confidencial llamado RAISE, donde puedan comprobar que la producción incluyó una representación estándar de diversidad. Es por eso que de las 317 producciones consideradas, sólo 201 calificaron para la categoría más importante del Oscar.

Para practicar sus bromas como maestro de ceremonias, Conan O’Brien ya había ensayado con público de verdad en diferentes clubes medio vacíos de Los Ángeles, sin saber que él se iba a presentar de sorpresa. Los chistes que no funcionaron tampoco se vieron en los Oscar. Pero la entrada con la gran sátira como si fuera el personaje de Amy Madigan en La hora de la desaparición, entre el resto de las mejores películas nominadas, fue recibida con una ovación de risas por famosos como Michael B. Jordan, Jacob Elordi y Elle Fanning, entre otros. Claro que los latinos lo disfrutamos más cuando en el monólogo inicial nos saludó hablando en español, con el mismo mensaje para España, Argentina y... Los Ángeles.

El presupuesto de la producción supera los 35 millones de dólares, pero Conan O’Brien apenas cobró 15 mil, igual que Jimmy Kimmel las veces anteriores; aunque esta vez, Jimmy fue gratis para presentar las dos categorías de Mejor Documental (corto y largometraje).

Tal cual como Billy Crystal, que quiso honrar a otro amigo personal de Conan, el director Rob Reiner, quien falleció en el mes de diciembre, aunque en el cine “seguirá eterno”, como los inmortales Claudia Cardinale, Diane Ladd, Val Kilmer, Robert Duvall, Robert Redford, Catherine O’Hara y Diane Keaton, quienes le agregaron las lágrimas de emoción a la gran noche.

HAMBURGUESITA PARA FESTEJAR 

Michael B. Jordan no sólo llevó a su mami para verlo ganar el Oscar como Mejor Actor gracias a Pecadores, sino que prefirió salir corriendo del Dolby Theatre al In-N-Out que está a escasas cuadras del Hollywood Boulevard para comerse unas hamburguesas con todo y su estatuilla. También se dio tiempo de firmarle algunos sombreros y servilletas a los trabajadores, y posar con algunos comensales que tuvieron la fortuna de encontrarlo.

EL BALLET ES LUX, SEGÚN ROSALÍA

Cuando Timothée Chalamet dijo que la ópera y el ballet ya son cosa del pasado, hasta el mundo de ambas disciplinas salió a darle cachetada con guante blanco, al igual que Conan O’Brien en la ceremonia del Oscar, pero fue Rosalía, en el arranque de su tour Lux en Francia, quien usó orquesta y ballet para crear el fascinante mundo de su nueva puesta en escena, algo que fue bastante celebrado por todos los fans que asistieron al concierto en Lyon.

LA FIESTA OFICIAL DEL OSCAR

  • 1,500 invitados.

  • 950 meseros en el salón principal.

  • 325 empleados en la cocina.

  • 13,000 vasos.

  • 5,300 platos chicos.

  • 6,000 cuchillos de coctel.

  • 400 pizzas hechas a mano.

  • 325 libras de arroz.

  • 5,000 huevos de granjas con gallinas criadas en libertad, sin jaulas.

  • 10 kilos de caviar criado en Estados Unidos, especialmente para la fiesta.

  • 6.5 kilómetros de cables para los micrófonos y amplificadores.

  • 300 amplificadores en forma de conos para cada mesa.

  • 35 personas diseñaron los arreglos florales totalmente blancos; algunas flores habían sido traídas especialmente desde Japón.

  • 1,000,000 de dólares costó el sistema de audio, que fue operado totalmente desde... un iPad.

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