Electric Daisy Carnival: se bailó hasta el final

Pese a la onda gélida que azotó la capital mexicana, el festival finalizó con un ambientazo por parte de los headliners y una memorable actuación de Jeffrey Sutorius y Zedd

thumb
 Tercer dÌa del festival de música electrónica EDC.Fotos: Pável Jurado

Se apagó el sol y bajó la temperatura el último día del EDC en el Autódromo Hermanos Rodríguez.

El clima obligó a que los atuendos cambiaran, pero sólo para algunos; las faldas y los abdominales descubiertos se dejaron de lado, pues hacía tanto frío desde las 16:00 horas ayer que todos portaban al menos un suéter ligero. Sin embargo, no faltó quien siguió con la misma energía, retó a la onda gélida y puso a prueba su cuerpo con la minifalda y bailando sin playera.

El temporal no opacó, sin embargo, la energía general del festival, que siguió en unión pese a algunos altercados registrados al final de la noche del sábado; broncas aisladas que no fueron en detrimento del ambiente general de los tres días de la edición del festival. Unión, seguridad, festividad, alegría y libertad son valores que todos sus fanáticos defienden a capa y espada, a tótem y bandera.

“Yo creí que venía bien, pero cuando vi cómo venían todas dije: ‘chin, sí me quedé corta’. Es lo único que mejoraría para una próxima vez que pueda asistir”, compartió.

Y hay quienes ya conocen el ambiente, están acostumbrados y buscan seguir innovando año con año. Disfrutan de llamar la atención, regalar la foto y bailar, como los amigos Michel Vargas, Marco Villegas y Luis Amaro, quienes viajaron desde Hidalgo con atuendos típicos del carnaval de dicho estado.

thumb

“La libertad de ser es justo lo que buscamos, nosotros somos libres de venir como queramos. La música electrónica es lo que hace integrar a toda la comunidad; toda la gente de la región que sea, todos son bienvenidos aquí realmente y eso es lo que disfrutamos”, dijo Marco, quien portaba una capa con una calavera alusiva a la Santa Muerte, hecha completamente en lentejuela.

Mientras ellos regalaban fotos, se acercó también una pareja de venezolanos a pedir una toma; era su primera vez en México y les encantó la creatividad de los capitalinos. Ellos también presumieron cómo esto es lo que más han disfrutado del festival: más que la música, la comunidad.

“Esta es como la oportunidad de salir un poco de tu rutina y quizás venir disfrazado. De hecho, nosotros nos compramos unas máscaras de Rey Mysterio y vinimos disfrazados los dos; nos pedían fotos e incluso nos pidieron hacer una nota, así que eso me gustó mucho. Fue genial, todo se complementa, pero la vibra es lo mejor”, relató el originario de Venezuela.

thumb

El baile y la energía no cambiaron, sobre todo en el Wasteland, escenario dedicado principalmente al hardstyle, donde el mosh pit no se detuvo, ni los empujones o los codazos. Incluso hubo algo que no se vio en otras ediciones: una lona que lanzaba por los aires a los asistentes. Ahí el frío no se sintió con DJs como Alby Loud o Aranxa B2B con K1.

En el Stereo Bloom, Jeffrey Sutorius —uno de los referentes del techno melódico y antes Dash Berlin— protagonizó uno de los eventos más concurridos una vez caída la noche. Con esas melodías pegajosas de los años 2000, llenó un escenario que muy pronto le quedó pequeño.

X