1.
Golpe mayor. Con el abatimiento de Nemesio Oseguera, alias El Mencho, el Gabinete de Seguridad asestó uno de los golpes más contundentes al crimen organizado en la última década. El operativo en Tapalpa, con participación del Ejército, Guardia Nacional y coordinación de inteligencia, habla de planeación y decisión política. Los bloqueos en varios estados son reacción desesperada: ruido mediático que no implica control territorial real. Felicitación a las Fuerzas Armadas y a Omar García Harfuch por enfrentar lo que otros prefirieron evadir. Combatir al crimen es asumir el costo de ejercer el Estado. Y hoy, todos los ojos están puestos en Jalisco.
2.
Sin rodeos. Serán los peritos quienes confirmen plenamente la identidad de Nemesio Osdeguera, pero el mensaje político es inequívoco, el gobierno de México ejecutó una operación de alto impacto contra el liderazgo del CJNG. El propio secretario de la Defensa Nacional, Ricardo Trevilla, dejó constancia de que el operativo se realizó con inteligencia militar central y con información complementaria de autoridades de Estados Unidos, en el marco de la cooperación bilateral. No fue improvisación ni casualidad; fue coordinación estratégica. Cuando la seguridad es prioridad de Estado, las alianzas funcionan y los resultados llegan. Evítense rumores.
3.
Templanza. El gobernador de Jalisco, Pablo Lemus, no dudó. Ante la tensión generada tras el operativo federal en Jalisco, el gobernador canceló eventos masivos y suspendió clases presenciales para priorizar la seguridad de niñas, niños y familias. No es alarma, es prevención. En momentos delicados, gobernar es anticiparse y coordinarse con la Federación, no minimizar riesgos. Lemus optó por la prudencia institucional y el cuidado a la población. Las decisiones incómodas también son liderazgo. Primero la integridad, luego la agenda. Jalisco se apresta a una limpieza que hacía falta desde sexenios anteriores. Bienvenida la nueva era.
4.
Relevo responsable. Ricardo Monreal planteó que, con o sin reforma electoral, México necesita una renovación generacional en el Congreso y en las dirigencias partidistas. El político zacatecano, ante jóvenes universitarios, habló de sacudir inercias y preparar una transición ordenada hacia nuevos liderazgos. El llamado alcanza a figuras de larga trayectoria como Dante Delgado, Alberto Anaya y Amalia García, referentes de varias décadas en la vida pública. Más que una descalificación, es una invitación a formar cuadros y abrir paso sin romper la estabilidad institucional. Renovar sin destruir. Muchos tuvieron su oportunidad, la hayan aprovechado o no.
5.
Silencio incómodo. Quince días tardó la Fiscalía de Colima en confirmar la desaparición de Jorge Bladimir “N”, hijo del exdirigente panista Jorge Luis Preciado. El vehículo apareció calcinado en los límites con Jalisco; no hubo restos. La denuncia ya existía, pero el comunicado llegó sólo después de que otras entidades hicieran público el caso. La explicación oficial fue evitar la revictimización y no entorpecer la investigación. Sin embargo, en un estado marcado por la crisis de seguridad, el silencio institucional pesa. En desapariciones, cada hora cuenta; y la confianza también. Con Indira Vizcaíno al frente, todo ha sido navegar al revés. ¿Corregirán?
