Diego Luna recibirá el Corazón Honorario, un importante reconocimiento del Festival de Cine de Sarajevo
Diego Luna recibirá el Corazón Honorario de Sarajevo por su trayectoria y presentará su nueva película como director.

Diego Luna será reconocido con el Corazón Honorario de Sarajevo, la máxima distinción especial que otorga el Festival de Cine de Sarajevo. El actor, director y productor mexicano recibirá el premio durante la edición que se realizará del 14 al 21 de agosto.
Este homenaje destaca la trayectoria de una de las figuras mexicanas con mayor presencia en el cine internacional.

Como parte de su visita, el mexicano también presentará Ashes (Ceniza en la boca), su película más reciente como director. La cinta se estrenó este año en el Festival de Cannes y ahora continuará su recorrido internacional con una función especial en Sarajevo.
Durante el encuentro, Diego Luna ofrecerá una clase magistral para compartir sus experiencias con jóvenes cineastas, integrantes de la industria y asistentes. De esta manera, su participación irá más allá de la ceremonia de premiación.

¿Qué es el Corazón Honorario de Sarajevo?
La distinción se entrega a personalidades cuyo trabajo ha contribuido al crecimiento del cine y de la cultura contemporánea. También reconoce a quienes han logrado generar un impacto que rebasa las pantallas.
Entre las celebridades que anteriormente recibieron este premio se encuentran Wim Wenders, Paolo Sorrentino, Willem Dafoe, Stellan Skarsgård, Meg Ryan y Asghar Farhadi.

En meses recientes, el actor fortaleció su reconocimiento mundial gracias a Andor, serie que se convirtió en una de las producciones mejor valoradas de la franquicia Star Wars.
Otro de sus proyectos importantes es Ashes, adaptación de la novela Ceniza en la boca, escrita por Brenda Navarro. Después de presentarse en Cannes, el largometraje llegará al festival europeo como parte de las actividades relacionadas con el homenaje.

¿Por qué es importante el Festival de Cine de Sarajevo?
Los orígenes del festival se remontan a 1995, cuando Bosnia y Herzegovina todavía enfrentaba las consecuencias de la guerra ocurrida entre 1992 y 1995. En medio de aquellas difíciles circunstancias, un grupo de amantes del cine impulsó el encuentro como una forma de mantener viva la cultura.
Desde entonces, el certamen ha crecido hasta convertirse en una de las reuniones cinematográficas más relevantes del sureste de Europa. Además de reconocer a artistas consolidados, funciona como una plataforma para presentar nuevos talentos.