Bad Bunny en el Super Bowl 60: polémica, boicot y la defensa de la NFL
La elección de Bad Bunny como artista del show de medio tiempo del Super Bowl 60 desató una ola de críticas y llamados al boicot por parte de sectores conservadores en Estados Unidos. Mientras la polémica crece en redes sociales e incluso involucra a Donald Trump, la NFL cerró filas y defendió la presentación del cantante puertorriqueño.

La NFL se prepara para uno de los eventos deportivos más importantes del año, pero la antesala del Super Bowl 60 ya está marcada por la polémica. El próximo 8 de febrero, el Levi’s Stadium de Santa Clara, California, será sede del juego por el campeonato, donde Bad Bunny encabezará el show de medio tiempo, una decisión que ha generado rechazo entre sectores conservadores en Estados Unidos.
Desde el anuncio oficial, distintos grupos han manifestado su inconformidad en redes sociales, al grado de promover un boicot contra la presentación del artista puertorriqueño. Uno de los principales impulsores del movimiento es la organización conservadora Turning Point, anteriormente liderada por el fallecido Charlie Kirk, la cual aseguró que el espectáculo del Super Bowl debería representar los “valores tradicionales estadounidenses”, mismos que —según su postura— Bad Bunny no encarna.
A partir de estas críticas, Turning Point impulsó una campaña digital para desacreditar la elección del intérprete, logrando eco entre parte de su base de seguidores jóvenes. Con el crecimiento del movimiento, la organización anunció que realizará un evento alterno al show de medio tiempo, al que llamaron “All-American Halftime”, el cual, aseguran, sí reflejará los valores que promueven. Incluso, lanzaron una encuesta en redes sociales para definir el estilo musical del evento, con opciones como música tradicional estadounidense, hip-hop y música religiosa.

La respuesta de Bad Bunny
Ante la ola de críticas, Bad Bunny respondió durante su participación en el programa Saturday Night Live, donde ofreció un monólogo completamente en español. El mensaje cerró con una frase que encendió aún más la conversación:
Si no entiendes lo que acabo de decir, tienes cuatro meses para aprender español”. Comentó el cantante.
La reacción no cayó bien entre sus detractores, quienes señalaron que el rechazo hacia el artista no responde a un tema de racismo, sino a lo que consideran una falta de valores, cuestionando tanto las letras de sus canciones como el contenido de sus espectáculos.
Trump se suma a la polémica
La controversia escaló cuando el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró públicamente que no conoce a Bad Bunny y calificó como “absolutamente ridículo” que la NFL lo haya elegido para presentarse en el show de medio tiempo del Super Bowl.
El descontento aumentó tras versiones que apuntan a que el cantante podría utilizar un vestido durante su presentación, como homenaje a íconos queer puertorriqueños y a la tradición drag, entendida como una forma de resistencia y expresión artística. Esto provocó nuevas críticas en redes sociales, donde algunos usuarios argumentaron que el Super Bowl es un evento familiar y manifestaron su preocupación por lo que consideran “contenidos inapropiados” para menores.
La NFL defiende su elección
Pese a la presión y las críticas, la NFL cerró filas en torno a su decisión. El comisionado Roger Goodell defendió públicamente la elección de Bad Bunny, asegurando que fue un proceso cuidadosamente analizado y que confía en que el show de medio tiempo del Super Bowl 60 será memorable.
No estoy seguro de que alguna vez hayamos elegido a un artista sin recibir críticas. Estamos convencidos de que será un gran espectáculo. Él entiende la plataforma en la que está y creo que será un momento emocionante y de unidad”, afirmó Goodell.
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