Anamanaguchi y su disco Anyway contra el absurdo algoritmo del streaming
Excélsior platicó con la banda de bitpop y nintendocore a propósito del concierto que darán en el Foro La Paz de la CDMX, su disco Anyway y por qué grabaron en la casa de American Football

La historia de Anamanaguchi difícilmente podría entenderse sin los espacios independientes.
La banda estadunidense, reconocida por mezclar rock, electrónica y sonidos inspirados en los videojuegos, encontró en esos lugares el punto de partida para construir una comunidad que, con el tiempo, la convirtió en una referencia de la escena alternativa. En entrevista con Excélsior Luke, miembro fundador del grupo asegura que esos recintos siguen siendo esenciales para que surjan nuevas propuestas, justo en un momento en el que cada vez resulta más difícil abrirse camino en la música.
“El espacio físico es lo más importante. No tiene que ser necesariamente una casa donde hagas música; puede ser un foro, un café o un skatepark. El lugar donde ocurre la comunidad es donde ocurre el arte. El cierre de esos espacios dificulta que la gente conecte entre sí y con el mundo”, reflexionó el baterista de Anamanaguchi.
La idea atraviesa también Anyway, álbum ya disponible en plataformas que el grupo considera un regreso a su esencia a través del sonido garagero que se percibe en temas como Sparkler, Magnet y Buckwild, por mencionar algunos. Además, cabe destacar que la portada del disco se hizo en la famosa casa del 704 West High Street, en Urbana, Illinois, cuya fachada es propiedad de la banda emo American Football, cuya adquisición vino después de que el spot se convirtió en un culto de la escena tras el lanzamiento de su primer LP.
Después de varios años trabajando a distancia durante la pandemia, los músicos decidieron volver a convivir bajo el mismo techo para recuperar la espontaneidad que, aseguran, dio origen a la banda que ha hecho temas como Miku, Prom Night y Dreams, además del score para los videojuegos de Scott Pilgrim. Esto fue lo que contaron sobre la grabación de Anyway:
“Queríamos volver a vivir juntos, entrar a un cuarto con guitarras, bajo y batería, grabar rápido y dejar de pensar demasiado las cosas. Después de pasar tanto tiempo separados entendimos que necesitábamos sentirnos otra vez cerca entre nosotros y de la música”, explicó Luke.

El músico reconoce que la transformación más profunda ocurrió en ellos como personas y no en el proyecto. Ese proceso, dice, reforzó la identidad de Anamanaguchi y la conexión con las razones que los llevaron a formar la banda hace más de una década.
En contraste, considera que el panorama para los nuevos artistas es hoy mucho más complejo. Aunque internet abrió oportunidades para la música independiente, cree que los algoritmos y las plataformas de streaming han cambiado la forma en que se construyen las carreras.
“Creo que ahora es más difícil empezar. Los algoritmos limitan la forma en que los artistas llegan al público y obligan a pensar en una audiencia mucho más amplia desde el principio. Eso también afecta el crecimiento personal y la posibilidad de innovar. No es imposible, pero sí mucho más complicado”, afirmó Luke.
Pese a ello, Anamanaguchi mantiene el optimismo y encuentra en el contacto directo con el público una razón para seguir adelante. Por eso, su regreso a la Ciudad de México tiene un significado especial, ya que recuerdan a los asistentes mexicanos como algunos de los más entregados de su trayectoria.
“Cada vez que hemos tocado en México ha sido una experiencia llena de entusiasmo y alegría. Estamos listos para volver a sentir esa energía y compartirla otra vez”, concluyó Luke. La última vez que el grupo estuvo en la capital fue en mayo de 2024, como parte de los invitados de la CCXPMX, en el Centro Banamex.
Con esa filosofía, la banda llegará este 17 de julio a Foro La Paz, un recinto cuya escala independiente encaja con el mensaje que impulsa Anyway: antes que los algoritmos, la música sigue necesitando lugares donde las personas puedan reunirse, crear comunidad y encontrarse cara a cara.