1. Señales. En Baja California hay un proyecto que deja de ser discreto. El Plan Maestro impulsado por Alfredo Álvarez, secretario general de Gobierno, ya reúne más de 20 mil propuestas ciudadanas y ha logrado sentar en la misma mesa a empresarios, académicos, especialistas y representantes de diversos sectores. La convocatoria empieza a llamar la atención porque rebasa el ejercicio administrativo y construye una agenda con respaldo plural. El desafío vendrá después, convertir esa participación en políticas públicas viables. Hay ADN institucional. Prueba de que los proyectos que generan consenso no pasan inadvertidos.
2. Nueva etapa. La investigación del caso Ayotzinapa entra a otra fase. La presidenta Claudia Sheinbaum anunció que la Oficina del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, a cargo de Volker Türk, propondrá un nuevo grupo de expertos independientes, descartando el regreso de los exintegrantes del GIEI. La apuesta del gobierno es abrir una ruta con nuevos perfiles y una metodología renovada, sin renunciar al objetivo central de conocer la verdad y hacer justicia. Los avances, aseguró, se darán a conocer primero a los padres y madres de los 43 normalistas, sin subordinar el debido proceso a los tiempos políticos.
3. Mal ejemplo. Mientras la 4T y la presidenta Claudia Sheinbaum refuerzan el combate a la delincuencia, en Oaxaca el gobernador Salomón Jara terminó por normalizar una práctica difícil de defender. Reconoció que vehículos asegurados por la fiscalía se entregaron a funcionarios y alcaldes “porque los necesitaban”. El problema no es la confesión; es el mensaje institucional. Si un ciudadano rastrea por GPS el automóvil que le robaron y descubre que lo conduce un servidor público, alguien se está apropiando de lo que no es suyo. Después vinieron las investigaciones internas, el anuncio de nuevos controles y la promesa de no volverlo a hacer. Ya para qué.
4. Desgaste acumulado. Miguel Ángel Navarro, gobernador de Nayarit, entra a la recta decisiva de su administración con un desgaste que dejó de ser coyuntural. Los conflictos con la burocracia por reclamos laborales, el respaldo al gremio taxista frente a las plataformas digitales, las críticas por la actuación oficial en desarrollos turísticos de la Riviera Nayarit y los señalamientos por presuntas presiones contra voces críticas alimentan una percepción de confrontación permanente. Con la sucesión de 2027 en el horizonte, el desafío del gobernador Navarro no es contener cada frente, sino recuperar la confianza ciudadana. Difícil… y lo que sigue.
5. Legislar. Mientras buena parte de la discusión pública se consume en la confrontación cotidiana, hay quienes optan por llevar la voz del Congreso mexicano a los espacios donde se diseñan las agendas del futuro. El diputado federal Pedro Haces Barba eligió esa ruta al participar en el Foro Parlamentario de la Unión Interparlamentaria, en la sede de las Naciones Unidas, donde recordó una verdad que en ocasiones pasa inadvertida, los acuerdos internacionales valen poco si los parlamentos no los convierten en leyes, presupuestos y mecanismos de supervisión. El representante de Morena, con Ariadna Montiel como líder nacional, en lo suyo: proponer.
