VIDEO: “Daaaa Yankees lose”: a Junior Caminero se le subió el festejo
El dominicano celebró entre aparentes problemas de equilibrio la eliminación de los Yankees y repartió el título de “mejor pitcher del mundo” entre Bryan Baker y Drew Rasmussen.

Junior Caminero no se conformó con eliminar a los Yankees: también les dedicó varias veces el grito de “Daaaa Yankees lose” antes de continuar una celebración en la que aparentemente hasta mantenerse en equilibrio le costaba trabajo. El dominicano protagonizó los festejos en el clubhouse de los Rays de Tampa Bay, después de conseguir el pase a la Serie de Campeonato de la Liga Americana.
El tercera base apareció aparentemente en estado de ebriedad en las imágenes de la celebración. En un video del periodista Daniel Schwartzman, de TUDN, el pelotero mostró dificultades para mantener el equilibrio, mientras que en una entrevista difundida por MLB pareció tener problemas para articular algunas palabras.
Caminero, todavía metido en el entusiasmo del triunfo, encontró una misma respuesta para reconocer a distintos compañeros: todos podían ser el mejor pitcher del mundo.
El dominicano calificó a Bryan Baker como “el mejor pitcher del mundo” cuando le preguntaron por el relevista. Sin embargo, al escuchar una nueva pregunta sobre Drew Rasmussen, volvió a utilizar el mismo elogio para el abridor.
El antesalista repartió así el reconocimiento entre dos integrantes del cuerpo de lanzadores de Tampa Bay, en una entrevista marcada por la euforia de los festejos. Las imágenes, por sí solas, no permiten confirmar su estado de ebriedad.
El grito que popularizaron Big Papi y Vladimir Guerrero
Caminero ya había puesto su sello a la celebración antes de entrar al vestuario. Tras la eliminación de los Yankees, el dominicano imitó el movimiento de una escoba para presumir la barrida de los Rays frente a la afición neoyorquina.
El pelotero repitió varias veces “Daaaa Yankees lose”, la frase que popularizaron el año pasado sus compatriotas David Ortiz y Vladimir Guerrero Jr. como una burla hacia el equipo del Bronx.
El grito transforma en una celebración de la derrota el tradicional “The Yankees win” del narrador John Sterling. En esta ocasión, Caminero lo incorporó a los festejos de Tampa Bay, que terminó con las aspiraciones de los neoyorquinos.
Los Rays completaron la barrida de tres juegos con una victoria de 4-3 en el Yankee Stadium, resultado que les permitió seguir en la pelea por el campeonato y trasladar la fiesta al clubhouse visitante.
Caminero llevó ese entusiasmo del terreno al vestuario: primero presumió la eliminación del rival y después encontró candidatos de sobra para ser el mejor pitcher del mundo.