El último baile del 'Vasco': Celulares, videos, millones de dólares y el adiós de Javier Aguirre
Hasta donde llegue México será el tiempo que le quede como técnico de México a Javier Aguirre que ha cambiado su forma de ser dentro del Tri y se perfila como directivo.

En las concentraciones de la Selección Mexicana solían ocupar los celulares todo el tiempo. Más que eso, en plena libertad traían tablets y consolas de videojuegos. Lo primero que les pidió Javier Aguirre era que todo aquello se acababa.
Cuando llegó en julio de 2024, después de hablar por más de dos horas con su esposa Silvia sobre aceptar por tercera vez al Tri, "El Vasco" apareció con sus nuevas reglas. Una de ellas era que la disciplina debía volver: los celulares sólo se ocupaban en las habitaciones.
También pidió el apoyo del departamento de comunicaciones para realizar videos que infundieran el orgullo por vestir la camiseta nacional. Desde entonces, antes de mostrar las virtudes de los rivales, proyectan imágenes de familiares, amigos y escenas de mundiales pasados. El objetivo: que sientan el cariño por el equipo.
"Algo ha funcionado. Los videos son para que sepan que pueden hacer mejor las cosas. El problema es que los jugadores siempre quieren agradar a la gente y eso pesa, entonces hay que liberar la carga".
¿El final de Javier Aguirre?
Ahora Aguirre hace el papel de antorcha; va iluminando el camino de sus jugadores porque sabe que el final se encuentra cercano. Cuando le ofrecieron de emergencia la Selección —llamado por el anterior comisionado Juan Carlos Rodríguez—, dudó un poco. Había salvado al Mallorca y asentado su morada ahí, pero le dolió en el alma que no le renovaran el contrato. Herido, puso la propuesta sobre la mesa y su esposa le dio el último empujón.

"Sabe que el retiro está cercano, que el final ya no puede pararse. Quizá le queden dos años más como entrenador. Puede ser que regresemos a Europa o quedarnos en México", reconoció Silvia Aguirre, su escudera y principal fanática.
A los 67 años, el cuerpo y la mente se cansan. Por ello, "El Vasco" pidió un millón de dólares más a su sueldo inicial para tomar a la Selección en momentos de incertidumbre. El ofrecimiento original era de 1.9 millones de dólares al año, y al final le concedieron su petición.
El Mundial 2026 será su último camino
Con la champaña descorchada, comenzó a trabajar y a cambiar en el camino:

"Ya permito cosas que antes no. Los veía chateando en la cena, esa batalla ya la perdí, que hagan lo que quieran. Tengo la fortuna de que me he hecho mayor siendo más sabio... Escucho más consejos, me dejo ayudar, soy mucho más consciente de mis debilidades a comparación de mis otras dos etapas".
Llegó a tener discusiones con Julián Quiñones por no usar las prendas de la Selección, o con Rafael Márquez por desacuerdos en las sesiones tácticas. Sin embargo, su idea final es dejar escuela. Por eso, es probable que acepte el cargo de director de selecciones nacionales que la Femexfut planea ofrecerle después del Mundial.
Depare lo que depare este torneo, Aguirre vive sus últimos días como técnico del Tri a tope, liberado de la presión: "No sé si la gente me recordará como el villano o el salvador, no me obsesionan las estadísticas... Yo no tengo memoria en el fútbol, los récords no me interesan".