Javier Aguirre, el 'torero' de la prensa: Así esquivó el debut de Memo Ochoa en el Mundial
Amo y señor en las ruedas de prensa, El Vasco se sale con la suya cuando se trata del tema de Ochoa y si habrá homenaje.

Javier Aguirre es un torero. Sabe capotear la presión, las preguntas y a la prensa, mucha de ella inclinada más a caerle bien que a cuestionarlo. Sonríe y distrae, locuaz y vivaracho como quien se sabe dominador del terreno que pisa.
Entiende a la perfección que el tema que atañe a un partido de trámite resuelto como el juego contra Chequia es Guillermo Ochoa. Ponerlo o no en el arco para que juegue el último partido de su vida no es algo que esté dispuesto a contestar:
"Desde el principio dije que no iba a regalar nada. Vienen los que están en mejor momento, sin afán de ser injusto estoy para que mis jugadores lo hagan bien. No hemos estado bien los otros dos partidos y si no hacemos el partido perfecto esta vez ante Chequia, al menos queremos dejar una buena impresión".
¿Juega o no Memo Ochoa?
Como no respondía si iba a poner a Memo Ochoa, se insistió tibiamente en el asunto. El Vasco toma las curvas de las preguntas difíciles con gran pericia, esa que le dan los años que ha pasado enfrentando a la prensa:

"Hasta el mismo Ochoa debe estar cansado de que le pregunten lo mismo. Está bien físicamente y lo noto, entra al gimnasio y hace todo, para la edad que tiene de 40 años está muy bien".
Pero sigue sin contestar: ¿va a parar Ochoa ante Chequia por darle un sentido respaldo y despedida en el campo? El Vasco comienza a desesperarse y dice: "Ya no me pregunten más de Ochoa".
Su tono jocoso deja patidifusa a la prensa, a la que se echa en la bolsa mientras la jefatura de prensa ve con buenos ojos que ya no lo incomoden.
"No me había dado cuenta que he utilizado a 22 jugadores, es difícil que jueguen todos. Estoy tranquilo con los 26, entran y salen y no noto diferencia, no dependemos de uno solo. Sé que si juega Memo, Rangel lo va a apoyar y si es al revés, estará ahí Memo para ayudarlo".