UEFA busca nuevo balón para la Champions League: ¿Adiós a las estrellas de Adidas?

La UEFA estudia una licitación histórica para el balón de la Champions League a partir de 2027; Nike y Puma amenazan el reinado de 25 años de Adidas

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Adidas podría dejar de fabricar el balón de la Champions en 2027.AFP

El futbol europeo tiene símbolos que trascienden generaciones. El himno que se escucha antes de cada partido y el balón de estrellas que rueda por el campo forman parte del imaginario colectivo del torneo. Sin embargo, uno de esos elementos podría cambiar pronto en la UEFA Champions League. 

De acuerdo con un reporte de The Athletic, la UEFA analiza abrir una licitación para el balón oficial del torneo a partir de la temporada 2027-28, lo que pondría en riesgo una de las asociaciones comerciales más emblemáticas del futbol moderno con Adidas.

Durante más de dos décadas, el balón con estrellas diseñado por Adidas ha sido parte inseparable del torneo. Desde 2001, la empresa alemana se convirtió en proveedor oficial del esférico de la Champions tras arrebatarle los derechos a Nike. Desde entonces, generaciones de aficionados han visto algunos de los momentos más memorables del futbol europeo con ese diseño rodando por el césped.

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Primer balón que la Champions usó de Adidas en 2001.

En ese tiempo han quedado grabados partidos históricos, golazos de larga distancia y atajadas imposibles. El balón de estrellas se volvió tan reconocible como la propia música del torneo.

Pero el futbol moderno se mueve al ritmo del negocio. Se el reporte de The Athletic, la UEFA busca maximizar los ingresos comerciales ligados al balón del partido. Para ello, junto con la empresa conjunta UC3, creada entre la UEFA y la Asociación Europea de Clubes,  y la compañía Relevent Football Partners, se prepara una licitación para los derechos del balón oficial de las competiciones masculinas de clubes.

El ganador obtendría el contrato a partir del inicio de la temporada 2027-28.

Fuerte interés de Nike y Adidas

El interés ya existe. Fuentes cercanas al proceso, citadas por The Athletic, indican que además de Adidas también han surgido intenciones de competir por el contrato por parte de Nike y Puma.

La competencia tendría sentido si se considera el tamaño del escaparate. Según el informe anual de la UEFA correspondiente a la temporada 2024-25, la Champions alcanzó una audiencia global cercana a 1,180 millones de espectadores. Ninguna otra competición de clubes tiene un impacto mediático similar.

Para las marcas, el balón representa algo más que un simple objeto deportivo. Es el elemento que aparece en cada jugada, en cada repetición televisiva y en cada fotografía icónica del torneo. Para las empresas de indumentaria deportiva, colocar su logotipo en ese objeto equivale a una presencia constante en el espectáculo más visto del futbol de clubes.

La estrategia de abrir licitaciones más agresivas forma parte de una tendencia reciente. Según el mismo reporte de The Athletic, UC3 ya ha demostrado que está dispuesta a reemplazar socios históricos si aparece una oferta económica mayor. Un ejemplo fue la negociación para cambiar al patrocinador cervecero de las competiciones europeas masculinas.

El balón de la Champions podría convertirse en la siguiente pieza de un mercado cada vez más competitivo.

También refleja una batalla industrial. Puma ha ganado terreno en los últimos años al quedarse con el balón oficial de ligas importantes como la Premier League y la Serie A, además de suministrar el esférico de La Liga desde 2019.

Nike, por su parte, mantiene al futbol como una prioridad estratégica. Su director ejecutivo, Elliott Hill, declaró recientemente que el deporte sigue siendo uno de los pilares globales de la compañía.

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Nike tuvo una sociedad con la UEFA que inició de 1998 y terminó en 2001.Especial

Por ahora, el balón de estrellas sigue siendo parte del ritual que acompaña cada noche europea. Pero si la licitación avanza como espera la UEFA, el torneo podría iniciar una nueva era comercial a partir de 2027.

Y con ella, uno de los símbolos más reconocibles del futbol moderno podría cambiar de dueño.