Trazos de campeón; jugadas de la libreta de Trino

El monero acaba de publicar El tercer Mundial de Trino, en el que comparte humor gráfico y futbol

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En El Tercer Mundial de Trino, el caricaturista disecciona el absurdo del futbol y la locura por el Mundial 2026.Sebastián Díaz de León

Es José Trinidad Camacho (Guadalajara, 1961), mejor conocido como Trino. Monero por convicción, aunque el culpable de todo fue Carlos Reinoso. Era 1973, y el exfutbolista del América aprovechó su fama para traer de Chile la revista Barrabases, renombrada en México Pirulete y su Pandilla.

Trino, con 12 años, se percató de una sección para espontáneos. Decidió mandar su dibujo. Era el propio Pirulete, el actor principal, corriendo en la cancha del Estadio Azteca. En el fondo, un letrero: “Asista a la clínica del doctor Camacho”, ya que su padre era dentista. Días después, el inocente trazo fue publicado en la revista.

“Rafael Puente estaba en la contraportada y yo dije: ‘el Guama Puente ya sabe que existo’. Además, mi caricatura ya está publicada, ese día le dije a mi papá que me quería dedicar a esto toda la vida”, recuerda Trino en una charla con Excélsior.

Así nace un monero poseedor de una larga carrera en medios electrónicos e impresos. Autor de una vasta obra en la que conviven historietas, ilustraciones de textos infantiles, animaciones y doblajes de series de televisión.

Trino es ganador del Premio Nacional de Periodismo en cartón político (2000) y del Premio Nacional de Comunicación José Pagés Llergo (2006), entre otros.

Al poniente de la Ciudad de México, en una cafetería, Trino se resguarda para abrir sus ideas a

El Periódico de la Vida Nacional.

Con su lápiz irreverente y su ironía inconfundible, se mete de lleno al Mundial 2026 que compartirán México, Estados Unidos y Canadá.

Con esto, promueve su libro El Tercer Mundial de Trino, en el que el futbol se convierte en una fiesta en la que abundan los árbitros que nadie entiende, los narradores que se emocionan más con el micrófono que con el partido, los penales mal cobrados y los aficionados convencidos de que gritarle a la tele cambia el marcador.

“Es un libro muy amable para la gente que incluso no le gusta el futbol, te puedes reír, porque tiene todo ese análisis de lo que significa el futbol y la fiesta de un Mundial. El proceso fue bastante curioso, a veces soñaba la tira, me surgían ideas, eso lo voy apuntando en una libreta. Si yo fuera cartonista político, sufriría muchísimo, lo que me gusta es el futbol, se me hace más sencillo hablar de humor social que hablar de políticas que ni se merecen un cartón”, menciona Trino.

Decidió titularlo de esa forma ya que es el tercer Mundial en México, el tercer libro de futbol que publica, y la tercera Copa del Mundo que presencia en el país.

Trino presenció la atajada del inglés Gordon Banks a Pelé, una proeza asombrosa que permanece en la memoria de los aficionados que fue llamada “la atajada del siglo”. 

“Yo este libro no lo quiero en una biblioteca, lo quiero en el baño de visitas de las casas, porque el humor ayuda mucho a la digestión, así que toda la gente que pueda tener en un baño mi libro, se lo voy a agradecer mucho”, refiere el caricaturista-aficionado.

Al final, todo parece cerrar un círculo perfecto. Como el balón que pateamos o que soñamos patear.

Aquel niño que dibujó a Pirulete en el Azteca terminó contando Mundiales con la misma emoción con la que los vivió en la tribuna.

Y mientras el balón siga rodando y haya un absurdo que señalar, su lápiz seguirá afilado para precisar que el humor también es una forma de pasión a nivel de cancha.

El humor y el balón

Nació en Guadalajara, en 1961. Debutó como dibujante, aunque usted no lo crea, bajo la dirección ténica de Carlos Reinoso (y si no lo cree, lea el texto de la derecha). Desde entonces tiene una obra gráfica reunida en casi una veintena de títulos. El tercer mundial de Trino acaba de publicarse por editorial Aguilar. 

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