Tensión en el Bernabéu: altercados de la policía con la afición del Benfica antes de la Champions
En un duelo de la Champions League marcado por el caso de racismo contra Vinicius, la policía de Madrid controló a los seguidores del equipo visitante a las afueras del Estadio Santiago Bernabéu

Máxima tensión en los aledaños del Estadio Santiago Bernabéu. Lo que debía ser una fiesta del futbol europeo para decidir el pase a la siguiente ronda de la Champions League se vio ensombrecida por enfrentamientos entre aficionados radicales del Benfica y las fuerzas de seguridad españolas.
A escasas horas del silbatazo inicial, el dispositivo de seguridad, compuesto por más de mil 800 efectivos, ha tenido que intervenir tras el lanzamiento de bengalas y objetos por parte de un sector de la afición portuguesa. Las unidades de la UIP (Policía Nacional) han realizado varias intervenciones de fuerza para dispersar a los grupos más violentos y evitar que los altercados llegaran a las zonas de acceso de los aficionados madridistas.
Un partido de alto riesgo marcado por el caso Vinicius
El encuentro ya había sido catalogado de "alto riesgo" por la Comisión Antiviolencia. La atmósfera venía caldeada desde el partido de ida en Lisboa, marcado por la polémica sanción a Gianluca Prestianni y los presuntos insultos racistas denunciados por Vinicius Jr., que han llevado al Real Madrid a desplegar hoy un mosaico masivo con el lema "No al Racismo".
Los aficionados locales evitaron las zonas de concentración de los seguidores visitantes, o fueron persuadidos por los elementos de seguridad para evitar encuentros entre aficionados locales y visitantes. Pese a los incidentes, las puertas del estadio del equipo merengue se abrieron con normalidad, aunque con controles de seguridad mucho más exhaustivos.
El Real Madrid salta al campo sin Kylian Mbappé (lesionado), mientras el Benfica pierde a su estrella Prestianni por sanción disciplinaria de la UEFA.
Las autoridades españolas mantienen el nivel de alerta máximo hasta que finalice el encuentro y se proceda al desalojo del estadio, con el fin de evitar nuevos focos de violencia en las calles y el transporte público de Madrid.
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