Tenista interrumpe su partido del Abierto de Australia por la aparición de una catarina, así ocurrió
La tenista Jasmine Paolini mostró su miedo a una catarina e interrumpió su partido en el Abierto de Australia hasta que la retiraron del campo

En el mundo del tenis de alta competencia, los atletas entrenan para superar cualquier adversidad: el calor extremo, el ruido de la multitud, rivales implacables y la presión psicológica. Sin embargo, nadie preparó a Jasmine Paolini para enfrentarse a un "enemigo" de apenas unos milímetros. Durante la segunda ronda del Abierto de Australia, la italiana protagonizó uno de los momentos más curiosos y virales del torneo al paralizar su encuentro debido al miedo que le provocó una pequeña catarina.
Todo marchaba con la tensión habitual de un Grand Slam. Paolini se disponía a servir para cerrar el primer set contra la polaca Magdalena Frèch, cuando de pronto notó algo en la superficie de la cancha. Lejos de ignorarlo, la tenista italiana frenó en seco sus movimientos.
Su reacción de incomodidad fue evidente para las cámaras y los asistentes; el pánico escénico no era por el marcador, sino por el diminuto insecto rojo con puntos negros que invadió su espacio de trabajo. El juego no se reanudó hasta que un recogepelotas, cual héroe anónimo, retiró al 'invitado incómodo', permitiendo que la séptima cabeza de serie recuperara el aliento y la concentración.
UN PARTIDO CAÓTICO: ENTRE LA LLUVIA Y LA RESISTENCIA RIVAL
Más allá de la anécdota con el insecto, la jornada resultó una verdadera prueba de fuego para la italiana. El encuentro inició en la Kia Arena, pero las condiciones climáticas obligaron a suspender las acciones. La lluvia interrumpió el ritmo y forzó a la organización a mudar el partido a la John Cain Arena para poder concluirlo ya entrada la noche en Melbourne.

Aunque el marcador final del primer parcial indicó un 6-2 a favor de Paolini, la realidad en la cancha fue mucho más compleja. La italiana sufrió para mantener su servicio, salvó nueve puntos de quiebre y, justo cuando servía con ventaja de 5-2, perdió su saque. Afortunadamente para su causa, reaccionó de inmediato y recuperó el quiebre para asegurar el set, demostrando que su fortaleza mental superaba tanto a su rival como a su fobia a los insectos.
DE LA FRUSTRACIÓN AL ALIVIO: EL PASE A LA SIGUIENTE RONDA
El segundo set trajo consigo más turbulencia. Ambas jugadoras intercambiaron quiebres al inicio, lo que generó un ambiente de inestabilidad. Paolini logró sostener su saque tras salvar dos puntos de quiebre adicionales y parecía encaminarse a una victoria tranquila al ponerse 4-1 arriba. Sin embargo, Magdalena Frèch mostró garra y se negó a "tirar la toalla", recuperando terreno hasta colocar el marcador 4-3.

Fue en ese lapso donde la frustración se apoderó de Jasmine Paolini. Tras fallar una volea de rutina en la red, la italiana descargó su coraje gritando hacia su equipo en la grada, una imagen que reflejó la tensión del momento. No obstante, esa rabia la canalizó en su tenis: ejecutó un exquisito revés a la línea para conseguir el quiebre decisivo.
Finalmente, mantuvo la calma, cerró el set y selló su pase a la siguiente fase, con la mira puesta en superar su mejor actuación histórica (cuarta ronda) en el Grand Slam australiano. Al final, Paolini venció a Frèch, a la lluvia y, por supuesto, al miedo a la pequeña catarina.
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