Super Bowl LX se quedó en la orilla de establecer nuevas marcas de audiencias
El duelo entre los Seattle Seahawks y los New England Patriots, así como el espectáculo de mediotiempo de Bad Bunny no mejoraron los récords que se establecieron en 2025

El Super Bowl LX en el que los Seattle Seahawks vencieron 29-13 a los New England Patriots, atrajo una audiencia masiva en Estados Unidos, pero no superó los récords de visualización establecidos en ediciones anteriores.
De acuerdo con el reporte de la empresa Nielsen Big Data + Panel, el partido promedió 124.9 millones de espectadores a través de NBC, Peacock, Telemundo, NBC Sports Digital y NFL+, quedando por debajo de los 127.7 millones que sintonizaron la victoria de los Filadelfia Eagles sobre los Kansas City Chiefs (40-22) en el Super Bowl del año pasado, transmitido por Fox.
A pesar de no imponer una nueva marca global, este evento representó un hito para NBC: como el programa más visto en los 100 años de historia de la cadena, que celebra su centenario este año. "Es un logro extraordinario en un panorama mediático cada vez más fragmentado", comentó un portavoz de NBC, destacando el impacto de la transmisión multiplataforma en un contexto de competencia con servicios de streaming y redes sociales.

El espectáculo de medio tiempo, estelarizado por el artista puertorriqueño Bad Bunny, tampoco rompió barreras históricas. Entre las 8:15 y 8:30 p.m, atrajo un promedio de 128.2 millones de espectadores, posicionándolo como el cuarto más visto de todos los tiempos. Quedó detrás de las actuaciones de Kendrick Lamar en 2025 (133.5 millones), Michael Jackson en 1993 (133.4 millones) y Usher en 2024 (129.3 millones).
Bad Bunny, conocido por su fusión de reggaetón y pop latino, presentó un set dinámico con invitados sorpresa y coreografías vibrantes, pero la cifra no superó las expectativas de un efecto global que algunos analistas preveían, dada su popularidad en plataformas como Spotify y TikTok.
El partido no estuvo exento de picos destacados. Durante el segundo cuarto (7:45-8 p.m.), la audiencia alcanzó un máximo de 137.8 millones de espectadores, estableciendo un nuevo récord para ese segmento específico del juego. Esta marca supera por un margen mínimo los 137.7 millones del segundo cuarto del Super Bowl anterior, impulsada por momentos clave como un touchdown espectacular de Seattle y tensiones defensivas que mantuvieron al público enganchado.
Expertos en medios atribuyen la audiencia sólida, pero no récord, a factores como la saturación de eventos deportivos en invierno y la migración de espectadores jóvenes hacia plataformas digitales. "El Super Bowl sigue siendo el rey de la TV, pero el techo parece haberse estabilizado", analizó Sarah Jenkins, consultora de Nielsen. A nivel global, estimaciones preliminares indican que el evento superó los 200 millones de espectadores internacionales, aunque sin datos oficiales confirmados.
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