Cuadernos de Educación
Gilberto Guevara Niebla informa que “no es una revista científica como tal, sino de divulgación; se inscribe en la tradición de la cultura moderna e ilustrada, se asocia al pensamiento científico y racionalista, y se vincula a valores como la libertad, el diálogo y el pensamiento crítico”
“El nacimiento representa el principio de todo, el milagro del presente y la esperanza del futuro”. No estoy seguro de que este dicho se utilice con frecuencia, pero mi familia extensa lo usaba cada vez que un nuevo descendiente arribaba a este mundo. Gilberto Guevara Niebla inicia una nueva aventura editorial como director y promotor principal de una nueva revista para debatir la educación, nacional y de otras latitudes: Cuadernos de Educación. Revista de política educativa.
Al ponerle el ojo al primer número, que está en la red desde la semana pasada (https://bit.ly/402mK6Q), recordé la aventura anterior de Gilberto. Lanzó Educación 2001 a finales del siglo pasado. Aquella vez reunió fondos de amigos y tenía unos cuantos anunciantes. Esta vez nace bajo el patrocinio del Instituto de Investigación Educativa del Centro Universitario de Ciencias Económico Administrativas de la Universidad de Guadalajara. Gilberto es el director del Instituto y de la nueva revista.
En la presentación informa que “no es una revista científica como tal, sino de divulgación; se inscribe en la tradición de la cultura moderna e ilustrada, se asocia al pensamiento científico y racionalista, y se vincula a valores como la libertad, el diálogo y el pensamiento crítico”. Es una apuesta ambiciosa y los artículos de la primera pieza lo confirman. Cierra con la invitación a leer, comunicar y dialogar a partir de los textos publicados y a seguir juntos en la construcción una red de saberes que fortalezca la educación como herramienta de transformación social.
En el primer número colaboran colegas con amplio reconocimiento en la investigación educativa, incisivos, provocadores y con pluma ligera: Adrián Acosta Silva, Irma Villalpando, Eduardo Andere, Carlos Mancera, Eduardo Backhoff Escudero, Sylvie Didou Aupetit, Mara Robles y Susana Gabriela Muñiz. Abundan las posturas críticas a la Nueva Escuela Mexicana y la política educativa, incluyendo el financiamiento, en el gobierno de Andrés Manuel López Obrador. Por lo pronto, la mayoría de los autores comparten una perspectiva pesimista, aunque reconozcan ciertos logros, como la penetración de acciones, creencias y métodos que propone la NEM.
La Encuesta sobre la NEM en Jalisco es un acercamiento empírico al dominio que los docentes de educación primaria y secundaria tienen sobre la teoría y la práctica del nuevo modelo de enseñanza. Abarca preguntas incisivas y otras ligadas a la tradición del magisterio nacional. Destaca que la mayoría de los docentes de Jalisco favorecen en porcentajes robustos el planteamiento general y la estructura de la NEM. También sobre la idea de los proyectos y la importancia que se le otorga a la comunidad en el nuevo conocimiento oficial. Parece que a los docentes los atrae la instrucción por proyectos y la autonomía escolar. Aunque los entrevistados también informan de la escasa o nula participación de los padres, excepto en alguna que otra tarea y en la adquisición de materiales ajenos a la NEM. Imagino que son cuadernillos e instrumentos de apoyo que produce el sector privado y que Marx Arriaga, director general de Materiales Educativos de la SEP, critica con acidez en su convocatoria a las almas libres para defender la NEM de ese tipo de privatización.
Irma Villalpando contradice ciertas ventajas que arrojan las respuestas de los docentes. En el informe de una investigación cualitativa, La Nueva Escuela Mexicana en el aula: historia de un extravío, critica la forma en la que fue diseñada y difundida. También reprocha la insuficiente formación y acompañamiento a los docentes. Analiza lo que sucede en los salones de clase que justifican el escepticismo entre especialistas y miembros de la comunidad académica. La desconfianza es parte, sobre todo, de la ejecución. Concluye con una sentencia con la que estoy de acuerdo y que he documentado en libros y ensayos: “Las reformas no cambian a las escuelas; son las escuelas, a través de las múltiples maneras de apropiación, las que determinan las finalidades y alcances de las reformas”.
Remato con otro dicho y una nota egocéntrica: “Nace toda criatura, cada una con su ventura”. Soy integrante de su Consejo Editorial.
