“Tenemos que mejorar”: Speid tras el triunfo de Jamaica
El técnico de Jamaica reconoció fallas en la definición y valoró la exigencia de Nueva Caledonia tras avanzar en el repechaje rumbo al Mundial 2026

El triunfo de Jamaica dejó más autocrítica que euforia en el banquillo. Rudolph Speid, seleccionador del conjunto caribeño, reconoció que su equipo no estuvo fino en momentos clave ante Nueva Caledonia, a pesar de conseguir el resultado.
“Nuestra definición no fue lo que debía ser”, admitió el técnico, señalando uno de los principales pendientes de su equipo en un partido que pudo resolverse antes.
Y creo que en el segundo tiempo, cuando empezamos a hacer cambios, nuestra sincronización se perdió un poco”, añadió, al explicar el bajón que sufrió su equipo en varios tramos del complemento.
Speid también apuntó al desgaste físico como un factor determinante en el cierre del encuentro.
“Creo que nuestros jugadores estaban cansándose un poco”, explicó, en un duelo donde Jamaica terminó sufriendo más de lo esperado ante un rival que se mantuvo competitivo hasta el final.
El entrenador dejó claro que su equipo tuvo oportunidades suficientes para evitar ese cierre apretado.
Es una mezcla de sensaciones. Si hubiéramos marcado nuestras ocasiones, podríamos haber estado fuera de alcance”, señaló.
Pero más allá de la autocrítica, el técnico jamaicano también reconoció el mérito del rival, que complicó el trámite del partido con orden y determinación.
Todo el crédito para Nueva Caledonia. Pelearon cada balón, cada posición, defendieron su portería con todo. Sabíamos que iban a presentar este tipo de batalla”, destacó.
Speid subrayó que no es casualidad que su rival haya llegado a estas instancias, dejando claro el respeto hacia un equipo que exigió al máximo a su selección.
No llegas hasta aquí sin ser bueno. Tienen calidad y jugaron muy bien como equipo”, concluyó.
Jamaica avanzó, pero el mensaje desde el banquillo es claro: el funcionamiento deberá mejorar, especialmente en la definición y la coordinación colectiva, tras un partido en el que Nueva Caledonia dejó claro que no hay rivales sencillos en este tipo de escenarios.