1. Rebote. Morena, bajo el liderazgo de Luisa Alcalde, descubrió que el poder no siempre alcanza cuando las reglas exigen más que mayoría simple. El bloque que encabeza Alejandro Moreno, senador y dirigente nacional del PRI, encontró oxígeno al frenar cuatro intentos de rediseño electoral, primero frente a Andrés Manuel López Obrador y ahora ante Claudia Sheinbaum, presidenta de México. La escena terminó de exhibir la grieta. Alberto Anaya, líder nacional del Partido del Trabajo, soltó la mano en el momento crítico y dejó a la 4T a cinco votos del objetivo. De aliados firmes a bisagra incómoda. La aritmética se volvió política. Y la política, límite.
2. A la mitad. Claudia Sheinbaum, presidenta de México, celebró lo que pudo y reclamó lo que no pasó. El llamado Plan B electoral avanzó en la poda de privilegios, pero tropezó en la revocación de mandato para 2027, donde la coalición con el Verde y el PT se desdibujó. La propia mandataria puso el dedo, partidos con miedo a competir con su nombre en la boleta. En esa lectura, el freno no vino sólo de la oposición; el Partido del Trabajo, con Alberto Anaya como líder, ya había enseñado margen propio en la votación previa. Entre recortes y resistencias, el proyecto quedó a medias. Se ajusta el gasto. Se atora el control político. Y la mayoría deja de serlo.
3. Grieta. El Instituto Nacional Electoral no sólo enfrenta presión externa, la fisura ya es interna. Martín Faz, consejero electoral, admite una colegialidad desgastada que no nació ayer, pero que hoy se agrava con decisiones que no pasan por el pleno. Guadalupe Taddei, presidenta del INE, concentra atribuciones reforzadas por cambios legales que, según la consejera Carla Humphrey, alteraron el equilibrio del Consejo General. Nombramientos sin circulación previa y comunicación fragmentada dibujan un árbitro dividido en plena antesala electoral. Mientras afuera se discuten reglas, adentro se disputa el control. Y un órgano sin cohesión… arbitra peor.
4. Pausa. Morena se topó con su propio techo cuando el discurso chocó con la aritmética internacional. Luisa Alcalde, dirigente nacional del guinda, avaló enfriar en el Senado la prohibición del glifosato, no por falta de convicción, sino por cálculo frente al T-MEC y el factor Donald Trump. Así, Claudia Sheinbaum, presidenta de México, optó por no tensar la cuerda en un momento delicado, mientras José Manuel Cruz, senador y presidente de la Comisión de Salud, vistió la retirada con lenguaje técnico. El partido que empuja reformas ahora mide costos externos. Soberanía en pausa. Comercio al mando. Y la agenda verde, en espera.
5. Abandono. Tultitlán se volvió ejemplo de cómo la ausencia gubernamental lleva al desastre a sus comunidades. Bajo la gestión de Ana María Castro Fernández, presidenta municipal de Tultitlán, la inseguridad dejó de ser episodio para instalarse como rutina, mientras las calles rotas y la oscuridad hacen su parte. Es un municipio donde la policía llega tarde o no llega, pero sí aparece para funciones que no le corresponden. El ciudadano ajusta su vida, calcula riesgos y baja expectativas. No hay crisis declarada, hay desgaste sostenido. Y en ese desgaste, la autoridad se diluye. ¡Ojo! Cuando el gobierno no aparece, alguien más ocupa su espacio, doña Ana María.
