¿Presión o voluntad? Más jugadoras iraníes desisten del asilo en Australia
Cinco jugadoras de la selección iraní desisten de su solicitud de asilo en Australia y emprenden el regreso a Teherán en medio del conflicto bélico en Medio Oriente.

Lo que comenzó como un acto de rebeldía en las canchas de la Copa Asiática femenil ha dado un giro inesperado. Tras una semana de incertidumbre, cinco integrantes de la selección femenina de fútbol de Irán decidieron retirar sus solicitudes de asilo en Australia para emprender el camino de regreso a su patria que se encuentra en un conflicto armando ante Israel y Estados Unidos.
Originalmente, el gobierno australiano había otorgado visas humanitarias a seis jugadoras y a un miembro del cuerpo técnico, quienes buscaron refugio por temor a represalias tras negarse a cantar el himno nacional iraní en un partido del torneo, situación por la cual fueron llamadas “traidoras” en la televisión de Irán.
Este gesto de protesta dio la vuelta al mundo, especialmente al coincidir con la ofensiva militar de Estados Unidos e Israel que resultó en la muerte del Líder Supremo, el ayatolá Ali Khamenei.
A pesar de haber obtenido la protección internacional, cinco de las futbolistas cambiaron de opinión. Este lunes, el grupo se reunió con el resto de la delegación en Kuala Lumpur, Malasia, tras abandonar Sídney. Según informes oficiales, solo dos jugadoras permanecen bajo el resguardo de las autoridades australianas.
La logística del retorno no es sencilla. Debido a la intensidad de los combates en Medio Oriente, los vuelos directos a Teherán están suspendidos, obligando al equipo a buscar conexiones alternativas, posiblemente a través de Oman Air, mientras esperan en territorio malasio. Windsor John, secretario general de la AFC, afirmó que las jugadoras se encuentran "de buen ánimo" y que, en reuniones personales, no mostraron signos de miedo o desmotivación.
Presiones y política internacional
El caso escaló rápidamente a los niveles más altos de la política global. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, llegó a ofrecer asilo a las deportistas si Australia no podía garantizárselo, elogiando la postura inicial de apertura del primer ministro Anthony Albanese.
Por su parte, la Asociación de Fútbol de Irán emitió un comunicado asegurando que las jugadoras serán "abrazadas nuevamente por sus familias y su patria". Sin embargo, persiste la duda sobre si el cambio de decisión fue voluntario o producto de presiones externas sobre sus familias en Irán, una posibilidad que la AFC no ha podido verificar hasta el momento.
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