Del presidente Ronald Reagan a Infantino: el arpista paraguayo y su compañero mexicano en el Mundial
Con trayectoria internacional Ernesto Franco compartirá su música junto a su inseparable compañero mexicano, en una presentación que los llevará a las zonas más exclusivas del torneo.

A cuatro kilómetros del estadio Los Ángeles, donde Estados Unidos tendrá su inauguración de la Copa del Mundo frente a Paraguay, dos amigos desayunan con la complicidad de una noche distinta para ellos.
Afuera, la ciudad respira el Mundial. Dentro del restaurante, ellos afinan los últimos detalles de una presentación que pocos verán, pero que escucharán algunas de las personas más poderosas del futbol.
Mientras miles de aficionados comienzan a llegar al estadio, Ernesto Franco y Fernando González tienen otra misión: ponerle música paraguaya a las salas VIP donde estarán invitados especiales, directivos y hasta el presidente de la FIFA, Gianni Infantino.
La historia de ambos parece sacada de una película. Ernesto Franco se integró en la década de los 80’s a Los Embajadores del Paraguay, uno de los grupos más prestigiosos de Asunción. Con el paso de los años se convirtió en uno de los arpistas más reconocidos de su país.
Su talento lo llevó a tocar para celebridades como Kirk Douglas y John Travolta, e incluso a presentarse en la residencia del expresidente estadounidense Ronald Reagan y su esposa Nancy.
A su lado está Fernando González, nacido en Calexico, California, pero hijo de padres sinaloenses. Cantante y guitarrista, ha hecho carrera interpretando música mexicana a ambos lados de la frontera.
“Nuestros amigos músicos, nos preguntan ‘¿por qué a ustedes?, ¿por qué a ustedes? Y no lo sé, pero escogieron a nosotros y no pudieron elegir a una persona más paraguaya que mi compañero”, señala González en entrevista con Excélsior.

Sus caminos se cruzaron en Las Vegas en 1989. Desde entonces han trabajado juntos en distintos escenarios de Estados Unidos.
“Tenemos un gran repertorio con grabaciones nuestras y tres o cuatro discos. Pero para mí es un placer poder disfrutar de lo que hacemos junto a él, es un gran músico mexicano”, comenta Ernesto Franco.
Fernando suele ser contratado para presentaciones de mariachi y música mexicana, mientras que Ernesto mantiene viva la tradición paraguaya con su arpa. Ahora, esa amistad de casi cuatro décadas los llevará a compartir escenario en la Copa del Mundo,una presentación por la que la FIFA les pagará 5 mil dólares.
“Mi hija es nuestra representante y me explicó que iremos a diferentes lugares donde están los VIP, donde está la gente muy importante y metida con los partidos. Para mí es un orgullo representar a Paraguay, aunque yo sea mexicano”, menciona.
Cuando el balón comience a rodar en Los Ángeles y millones de personas tengan los ojos puestos en la cancha, Ernesto y Fernando estarán escribiendo su propia historia mundialista a unos metros de los hombres más influyentes del futbol. Un paraguayo y un mexicano que gracias a la música, terminaron formando parte de la fiesta más grande del planeta.