Por qué Amaury Vergara alzó la voz y el resto guardó silencio por el permiso a Toluca

El dueño de Chivas argumenta que las concesiones especiales rompen la integridad de la competencia y sientan precedentes para el resto de los clubes

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Amaury Vergara, dueño del Club Deportivo Guadalajara.Mexsport

Se hizo un pacto de caballeros. De esos que no se firman, pero que se sostienen con la palabra. Y ahí fue donde todo terminó por romperse.

El pasado 26 de marzo, Javier Aguirre dejó claro que su plan de trabajo rumbo al Mundial de 2026 había sido aprobado de manera unánime. La idea era simple: priorizar la concentración de la Selección Mexicana, estableciendo que el último día en que los convocados podrían jugar con sus clubes sería el 5 de mayo, en el marco de la Concacaf Champions Cup.

“La prioridad es esa concentración por encima de la Semifinal de Concacaf. Nosotros nos concentramos el día 6 (de mayo), hay Concachampions entre el 5 y el 7. Jugarán el 5 y vendrán conmigo el 6, el 7 no juegan. Y esto está aprobado por todo el mundo”, aseguró el Vasco en su momento.

Sin embargo, la realidad terminó por contradecir el acuerdo. La situación se tensó cuando algunos clubes no vieron con buenos ojos que se hicieran excepciones.

En la Federación Mexicana de Futbol hubo alguien que autorizó que ciertos jugadores disputarán la vuelta de las semifinales del torneo. Ese alguien no podría ser más que Javier Aguirre.

Esa línea se desdibujó cuando Alexis Vega y Jesús Gallardo, futbolistas del Toluca, recibieron autorización para jugar el partido definitivo de la serie. Lo que estalló la inconformidad.

Amaury Vergara, presidente de las Chivas, no ocultó su molestia. Porque más allá de que el Guadalajara no participa en dicha competencia, consideró que se rompió un acuerdo de palabra, algo que, desde su perspectiva, va más allá de lo deportivo y toca lo ético.

“Los acuerdos son válidos solamente cuando todas las partes los respetan. Le instruí a la Dirección Deportiva que nuestros jugadores se reporten mañana en las instalaciones del club”, publicó en su cuenta de X.

La respuesta no tardó en llegar. La Federación Mexicana de Fútbol endureció su postura y dejó claro que cualquier jugador que no se presentará a la concentración quedaría fuera del Mundial. En medio del conflicto, el caso de Tigres resulta ajeno ya que el conjunto regiomontano, ya instalado en la final de la Concachampions, no cuenta con convocados al Tricolor en esta convocatoria.

Pero quien sí terminó pagando el costo fueron las Chivas. El “pacto” afectó directamente en su plantel, al ceder a cinco jugadores: Tala Rangel, Luis Romo, Brian Gutiérrez, Roberto ‘Piojo’ Alvarado y Hormiga González, en plena Liguilla.

Porque al final, en el futbol como en la vida, la palabra pesa hasta que deja de cumplirse. No es un acto de rebeldía, es de solidaridad y de apoyo para la Selección Mexicana. Lo que se había estipulado desde un inicio. Pero cuando los intereses se interponen, suceden estos actos que dañan la imagen de los dirigentes del futbol mexicano