La NFL y Jake Paul empujan el crecimiento de Netflix en su mejor año financiero
La empresa más importante de streaming en el mundo cerró el año con alza de 18 por ciento en ingresos, impulsado por los deportes en vivo

Dak Prescott lanzó pases en Navidad como si se tratara de una tarde cualquiera, aunque no lo era. Del otro lado estaban los Commanders, millones de pantallas encendidas y un detalle que hasta hace poco parecía impensable. Ese partido no se veía en televisión abierta ni en cable. Estaba en Netflix. Días antes, Jake Paul había subido al ring contra Anthony Joshua en una pelea que cruzó el boxeo, el espectáculo y la conversación digital global. Dos escenas distintas, un mismo protagonista: Netflix
La plataforma que durante años miró al deporte como un territorio ajeno cerró 2025 con la confirmación de que los grandes eventos en vivo no sólo caben en su modelo, sino que lo potencian. El cuarto trimestre fue la prueba más clara. La transmisión del partido de Navidad de la NFL, encabezada por figuras como Prescott y el combate Paul-Joshua funcionaron como anclas de audiencia y como disparadores de suscripciones en un momento clave del año.
Los deportes en vivo inyectan seguidores
Los números acompañaron esa narrativa. Netflix reportó ingresos por 12,050 millones de dólares en el cuarto trimestre, un aumento interanual del 18 por cientos, mientras que la utilidad neta creció 29 % hasta los 2.420 millones. La base global de suscriptores superó los 325 millones, un techo que ninguna otra plataforma ha alcanzado en el mercado estadounidense.
De acuerdo Ampere Analysis, la jornada de Navidad de la NFL, combinada con el estreno de la segunda parte de la temporada final de Stranger Things, impulsó 430,000 nuevas suscripciones en Estados Unidos, el mayor pico de altas de Netflix en 2025 y el tercero más grande desde 2018. El partido entre Lions y Vikings, parte de esa cartelera, promedió 27,5 millones de espectadores, un récord histórico para la liga en streaming en ese momento. La pelea entre Jake Paul y Anthony Joshua, transmitida en diciembre, sumó 33 millones de espectadores a nivel global.
Netflix leyó el fenómeno, pero con claridad estratégica. No busca derechos de temporada completa ni convertirse en un canal deportivo tradicional. Prefiere los momentos que concentran atención, conversación y urgencia.
Cualquier hora de entretenimiento tiene el potencial de ofrecer un valor descomunal”, sostuvo Ted Sarandos, codirector ejecutivo de la compañía, al explicar por qué los eventos en vivo comenzaron a ocupar un lugar central en los resultados financieros.
Ese giro convivió con otros motores. En 2025, los ingresos publicitarios se duplicaron frente al año anterior y superaron los 1.500 millones de dólares. En la segunda mitad del año, las horas de visualización crecieron 2 % interanual, impulsadas por un aumento de 9 % en el consumo de contenidos originales, una señal de que el músculo creativo sigue siendo parte del equilibrio.
El cierre del ejercicio también dejó un movimiento que reconfigura el mapa del entretenimiento. Netflix confirmó que su oferta por Warner Bros Discovery pasó a ser una transacción íntegramente en efectivo, con un valor de 27. 75 dólares por acción, lo que permitirá adelantar la votación de los accionistas a abril. El acuerdo, valuado en 82,700 millones de dólares, se mantiene firme pese a la presión de una oferta hostil de Paramount Skydance que el directorio de WBD volvió a considerar insuficiente.
Con Prescott lanzando pases en Navidad y Jake Paul vendiendo un combate global, Netflix cerró 2025 con algo más que buenos balances y demostrando que los deportes en vivo es el único acontecimiento que en la actualidad puede reunir a millones de personas al mismo tiempo en un sólo canal.
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