El negocio del lujo en el Mundial 2026: FIFA ignora las quejas y lanza camisetas de 6,000 pesos
Pese a la indignación global por el costo de entradas, la FIFA estrena una colección de edición limitada para las 16 sedes; el diseño de CDMX apuesta por la estética de Jorge Campos

La FIFA mantiene su apuesta por el mercado de alta gama para la próxima Copa del Mundo, desestimando las críticas internacionales sobre el encarecimiento del torneo. El organismo rector del futbol mundial presentó una colección de camisetas de edición limitada que representa a las 16 ciudades sede, con un precio de salida de 375 dólares (aproximadamente 6,300 pesos mexicanos) por unidad.
El lanzamiento ocurre en un momento de tensión entre la organización y los aficionados, quienes han manifestado su rechazo ante los elevados costos de las entradas, la complejidad de los sistemas de reventa y los precios proyectados para servicios básicos como el estacionamiento en los estadios.
Exclusividad frente a la crítica
La colección consta de 999 unidades por ciudad, lo que representa una producción total de 15,984 prendas. De agotarse la existencia, la FIFA captaría ingresos cercanos a los seis millones de dólares. Según el portal oficial de la tienda de la FIFA, las piezas están fabricadas con tecnología de absorción de humedad para atletas e incluyen un chip NFC que permite acceder a contenido digital exclusivo.
El producto se comercializa como un "set premium", que incluye una caja de embalaje de lujo, un libro para coleccionistas, un certificado de autenticidad y una percha diseñada específicamente para la prenda.
La nostalgia de Ciudad de México
Aunque el lanzamiento ha sido escalonado, iniciando con sedes como Nueva York y Boston, las imágenes preliminares de las ciudades mexicanas han comenzado a circular. En el caso de Ciudad de México, el diseño rompe con la sobriedad de las sedes estadounidenses para abrazar la iconografía local.

A través de los gráficos difuminados en el sitio oficial, se distingue que la camiseta de la capital mexicana empleará una paleta de colores vibrantes y patrones geométricos. Esta estética es un tributo directo a los uniformes que popularizó el guardameta Jorge Campos durante la década de los 90, un elemento que busca conectar con la nostalgia del aficionado nacional.
.Respuesta del mercado
A pesar de la narrativa de exclusividad que impulsa el organismo, la respuesta inicial en las plataformas de venta ha sido pausada. Veinticuatro horas después del debut de las primeras cuatro sedes, las existencias no se han agotado en ninguna de las tallas disponibles.
Analistas del sector deportivo sugieren que la FIFA enfrenta un desafío de percepción. Mientras el organismo describe la colección como "un momento inmortalizado", diversos grupos de seguidores en redes sociales han cuestionado si el atractivo visual y la propuesta de valor justifican un precio que supera significativamente al de las equipaciones oficiales de juego de las selecciones nacionales.
La estrategia de la FIFA parece inamovible. Al integrar elementos de tecnología digital y presentaciones de lujo, el organismo continúa segmentando su oferta hacia un sector de coleccionistas, manteniendo una distancia marcada respecto a las quejas por la accesibilidad económica del evento deportivo más grande del planeta.