El mexicano que ganó en Daytona, perdió su Rolex en la mesa y hoy busca su revancha
Sebastián Álvarez logró la gloria en las 24 Horas de Daytona, pero una regla técnica le obligó a devolver el reloj de los ganadores. Ahora, en 2026 lo quiere de regreso.

Para el piloto mexicano Sebastián Álvarez, el regreso al asfalto del Daytona International Speedway este fin de semana no es simplemente el inicio de una nueva temporada; es la oportunidad de cerrar una herida abierta de la edición 2025 cuando junto con sus compañeros se llevó la victoria en la categoría LMP2 de las 24 Horas de Daytona, pero después fue despojada de ella.
Álvarez, quien se ha convertido en el referente mexicano en las carreras de resistencia, había conseguido junto con sus compañeros del prototipo de Tower Motorsport el triunfo. Junto con Sebastien Bourdais, John Farano y Job Van Uitert ascendieron al podio y recibieron su trofeo y los relojes Rolex que los acreditaban como vencedores, pero horas después fueron despojados del mismo luego de que el coche no cumplió con la normativa técnica. El mexicano no solo fue despojado de la victoria sino también del reloj, uno de los más especiales para los pilotos del mundo por el significado.
"Desafortunadamente lo tuvimos que regresar. Fue algo que no se nos hizo justo, pero las reglas son las reglas", declaró Álvarez al recordar el incidente. A diferencia de situaciones pasadas en la categoría, como el polémico caso de Acura hace unos años donde se permitió conservar los trofeos pese a irregularidades, esta vez el reglamento fue implacable con el equipo del mexicano.
A pesar del golpe anímico, Sebastián mantiene la frente en alto y piensa que pueden pelear de nuevo por la victoria. "Fue una pieza o algo que falló, algo fuera de nuestro control. Nosotros hicimos todo lo correcto, no hicimos nada mal", aseguró. Lejos de desmotivarse, este episodio ha servido como el combustible principal para esta nueva edición. El equipo no llega solo a competir, llega a validar su desempeño: "Llegamos con expectativa. Obviamente queremos y estamos buscando la revancha".
Expectativas 2026: Un LMP2 más letal y la madurez al volante
Tras concluir el "Roar Before the 24", las sesiones de pruebas oficiales previas a la carrera, el panorama para Álvarez es de optimismo cauteloso. La categoría LMP2 ha sufrido una transformación significativa; tras su eliminación del Campeonato Mundial de Resistencia (WEC), muchos equipos y talentos de élite han migrado a IMSA, elevando el nivel de competencia a estándares históricos.

"El nivel es muy alto, de los más altos. Como el coche es el mismo para todos, los márgenes son muy pequeños", analizó el piloto. La paridad es tal que, durante las prácticas, la diferencia entre el líder y los últimos lugares fue de apenas cuatro décimas de segundo. "Tenemos que asegurarnos de tener buen coche y no cometer errores", enfatizó.
Para enfrentar este desafío, la estrategia del equipo apuesta por la continuidad. Han mantenido casi la misma alineación de pilotos reemplazando a Job Van Uitert por Kyffin Simpson. Además, Álvarez ya no es visto como el "chico joven" con potencial, sino como una realidad consolidada dentro del equipo luego de sus actuaciones en otras carreras donde era un hombre veloz sin comprometer el coche.
"Me siento con mucha más experiencia. Ya conozco el campeonato, las reglas, cuándo vale la pena pelear y cuándo salvar gasolina", explicó Sebastián sobre su evolución personal. Esta madurez le permite ahora aportar más en la dirección técnica del coche y en la estrategia de carrera.
Con un pronóstico de temperaturas bajas en Florida —condición que, según Álvarez, favorece el rendimiento de su coche— y un calendario enfocado al cien por ciento en el campeonato de resistencia de IMSA, Sebastián Álvarez espera que Daytona le permita encontrar el apoyo para disputar la European Le Mans Series o, comenzar a abrirse paso en otros equipos para alcanzar su objetivo de correr en el Mundial de Resistencia de la FIA.
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