Justicia tras el golpe: Ryan Kennedy busca 100 millones de dólares tras incidente en el Ford Field
Ryan Kennedy demanda a DK Metcalf y analistas por 100 millones de dólares, alegando agresión y difamación tras el polémico incidente ocurrido en el juego Steelers vs. Lions

El ecosistema de la NFL se encuentra sacudido por una de las batallas legales más mediáticas de los últimos años. Ryan Kennedy, el aficionado de los Detroit Lions que protagonizó un altercado viral el 21 de diciembre de 2025, ha decidido llevar el conflicto a las cortes. Sin escatimar en recursos, Kennedy entabló una demanda civil por 100 millones de dólares contra el receptor estrella de los Pittsburgh Steelers, DK Metcalf, y los exjugadores y actuales figuras de los medios, Shannon Sharpe y Chad "Ochocinco" Johnson.
Los hechos se remontan a un tenso encuentro en el Ford Field entre los Lions y los Steelers. Durante el partido, las cámaras de transmisión capturaron el momento exacto en que Metcalf, visiblemente fuera de control, agredió a Kennedy mientras este se encontraba en una grada de primera fila. El impacto de las imágenes fue tal que la liga actuó de inmediato, imponiendo al receptor una suspensión de dos partidos. Sin embargo, la agresión física fue solo el inicio de la pesadilla para Kennedy.

Tras el incidente, Sharpe y Johnson utilizaron sus plataformas mediáticas, específicamente a través de Shay Shay Media, para sugerir que la reacción de Metcalf fue una respuesta directa a supuestos insultos racistas proferidos por Kennedy contra el jugador y su familia. Kennedy niega categóricamente estas acusaciones, asegurando que su única interacción verbal fue llamar al receptor por su nombre de pila, DeKaylin Zecharius, lo cual aparentemente desencadenó la furia del atleta, quien le lanzó un puñetazo con la mano derecha.
El 3 de febrero de 2026, la querella fue presentada formalmente en el Tribunal de Circuito del Condado de Wayne, Michigan. La demanda no solo apunta a Metcalf, sino que incluye a los Pittsburgh Steelers, la administración del Ford Field por negligencia en la seguridad, y a los analistas Sharpe y Johnson por difamación y daño moral. Kennedy sostiene que las falsas narrativas de racismo han destruido su reputación, provocando amenazas de muerte y un estrés emocional incalculable.
Este caso ha abierto un debate profundo sobre la responsabilidad de los medios digitales y los límites de la interacción entre jugadores y fans. Mientras la defensa de Kennedy busca sentar un precedente sobre la libertad de expresión en podcasts, el mundo del deporte espera una respuesta de los demandados, quienes hasta ahora han mantenido un hermetismo absoluto frente a este litigio millonario.
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