Del honor al TikTok: ¿Por qué el Pro Bowl de la NFL se convirtió en un 'show de circo' en 2026?

La NFL sacrifica el prestigio del Pro Bowl por viralidad digital en 2026; acá un recorrido sobre la decadencia del evento y sus récords históricos 

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Jahmyr Gibbs (0) fue uno de los participantes la noche del martes en la nueva edición del Pro Bowl como un juego de flag.Reuters

El Pro Bowl se ha transformado en un show mediático diseñado casi exclusivamente para saciar la curiosidad de las redes sociales. El resultado de la edición de este año, celebrada en el Moscone Center de San Francisco, llegó al punto crítico de la irrelevancia deportiva: un triunfo de la Conferencia Nacional 66-52 sobre la Conferencia Americana en un juego sin contacto, plagado de jugadas y celebraciones circenses. Este nuevo formato parece diseñado únicamente para buscar los clicks fáciles de una audiencia cautiva en plataformas digitales.

Lo que en 1951 nació como el partido que honraba a los mejores talentos de la liga —donde se jugaba con intensidad y orgullo— se ha degradado en una exhibición de flag football en un espacio cerrado. Con un aforo limitado a cuatro mil asistentes y encajado entre los eventos previos al Super Bowl LX, el evento ha perdido la mística de los grandes estadios.

Históricamente, la NFL ha buscado revivir el interés por este partido. Durante décadas, Los Ángeles y Hawái sirvieron como sedes que incentivaban a los jugadores a interrumpir sus vacaciones. Sin embargo, el riesgo de lesiones y el desinterés competitivo obligaron a la liga a experimentar. 

En 2023, la NFL terminó con el juego de contacto, dando paso a la modalidad 7 vs. 7. El objetivo era claro: seguridad total, entretenimiento familiar y atractivo para las audiencias jóvenes. No obstante, el declive ha sido imparable. Los ratings tocaron mínimos históricos en 2025 con solo 4.7 millones de espectadores, una caída del 18% anual.

Hoy, el foco está en generar momentos virales para TikTok, Instagram y X. Mientras la liga defiende el flag football como el "futuro olímpico", para los fans tradicionales es un símbolo de cómo la monetización ha reemplazado al deporte real.

El legado de la era de contacto

Para entender lo que se ha perdido, basta mirar los récords de cuando el Pro Bowl era una competencia feroz. Tom Brady ostenta el récord absoluto con 15 selecciones. Le siguen leyendas como Tony Gonzalez, Merlin Olsen, Peyton Manning y Bruce Matthews, todos con 14.

Mención especial merece Reggie White, quien logró 13 selecciones consecutivas entre 1986 y 1998, una marca de consistencia brutal que hoy parece imposible de replicar en un formato que muchos jugadores actuales consideran, simplemente, una broma. Lo que antes era un honor, hoy es contenido efímero.

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